sábado, 12 de julio de 2008

Transporte

Ver a hombres, incluso a muchos niños, empuñando un machete y acarreando leña sobre sus espaldas es algo muy común por estas tierras. Usan una faja para ayudar con la frente a soportar el peso conocida como mecapal.
Pero cargar un armario de madera de dos metros de altura, como acabo de ver con mis ojos hace unos minutos, durante más de 500 metros, sorteando todo tipo de obstáculos, es digno de superhombres. ¡Madre mía, qué dolor!... y el señor tan feliz tras el esfuerzo.

5 comentarios:

Alicia dijo...

Sí...efectivamente. Algo que me impresionó fue el año pasado en Egipto: niños acarreando en sus espaldas muchos kilos de material.Explotados y hambrientos...con una cara de sufrimiento difícil de olvidar.
Saludos ya desde España.

Agnóstico Apático dijo...

Hola Alicia, espero que el viaje haya sido de tu agrado. El trabajo infantil aquí está muy extendido y además es entendible hasta cierto punto para el sostenimiento de las economías familiares. Lo malo es cuando éste va en perjuicio de la educación del menor o cuando claramente se le explota obligándole a realizar trabajos duros. Y esto último también se ve. Un saludo

The Black Wizard dijo...

el mecapal.... hay una canción de la Tona es un grupo de rock de montaña Guatemalteco que dice ciertamente lo siguiente "hay dios para nosotros los indios el cielo empieza donde termina el mecapal"

Agnóstico Apático dijo...

He estado escuchando algo de La Tona cuando he leído tu comentario y me gustan. Antes me dio por buscar en la red y me han agradado algunos grupos como Verdes Viernes Verde, Alux Nahual y Bohemia Suburbana.

Anónimo dijo...

"Para nosotros los indios, el cielo empieza donde termina el mecapal" es una frase del escritor guatemalteco Humberto Ak´abal. Honor a quien honor merece.