jueves, 31 de enero de 2008

Cuenca, copón

El fin de semana pasado regresé a uno de los lugares de los que me siento más orgulloso de haber vivido. O, mejor dicho, afortunado por haber podido desarrollarme cuatro años sumergido en ese particular entorno. Decidimos alquilar una casa en un pueblecito a 6 km de Cuenca llamado Molinos de Papel, una de las incontables casas rurales que han proliferado y cambiado en los últimos tiempos la forma de hacer turismo para muchos.

Desde la mini-terraza de nuestro coyuntural hogar:

El sábado por la mañana nos desplazamos hasta Uña dispuestos a realizar un pequeño recorrido de unos 9 km que rodea la laguna del mismo nombre, afectada como se puede observar en la siguiente imagen por la eutroficación. Esto viene a ser algo así como un exceso de nutrientes, que provoca un aumento de plantas acuáticas y una lenta transformación de la laguna o pantano en cuestión en terreno seco.


El tiempo era estupendo para pasar el día haciendo senderismo. Por el camino observamos continuamente numerosos buitres leonados y hubo quien tuvo la suerte de divisar algún que otro ciervo, aunque con la animada conversación que llevábamos (éramos unos 8 el primer día), era normal que no aparecieran muchos.

Quien afine la vista observará algunos de esos buitres

En este peculiar paraje se encuentra la Escuela Regional de Pesca Fluvial de Castilla-La Mancha y una piscifactoría, observable en el extremo derecho de la siguiente foto, propiedad de la Junta, que se utiliza para repoblaciones de trucha autóctona, creo recordar. La mayoría de estos datos me fueron suministrados por uno de los compañeros que conoce el terreno a la perfección y que espero me disculpe si en alguno me equivoco.

Me han de mandar el resto de fotos, la mayoría de éstas son del comercio y bebercio. Que si en El Ventorro comiendo zarajos, morteruelo, huevos con patatas... En El Caserío (en la zona del Castillo de Cuenca) con un plato de panceta, morcillas, chorizos, etc... En el bar de Uña con una ensaladita, un plato de torreznos (el marisco de Castilla-La Mancha) y un revuelto de la casa...

También visitamos la curiosa Fundación Antonio Pérez, que cuenta con una colección de objetos encontrados bastante friky, así como incontables obras de artistas de renombre y una exposición temporal sobre el cómic español en la democracia.

Cada vez que vuelvo a Cuenca me inunda la nostalgia, en el buen sentido, que también lo tiene, y la alegría. Quizás un día de estos, me eche la casa a cuestas y me vaya a vivir allí, al menos, otros cuatros años.

miércoles, 30 de enero de 2008

Mi primer cajón flamenco

"Primero" porque pienso construirme otro. No es que haya quedado del todo mal, pero no acaba de sonar como debiera. Le he puesto dos cuerdas, una es la 5ª (La) y la otra es la 4ª (Re) de una guitarra acústica. No sé qué diría Paco de Lucía, que al parecer fue quien importó este instrumento de las Américas (cajón peruano) para integrarlo en el flamenco contemporáneo.

Si toco el chasquido agudo con la llema de los dedos, como mandan los cánones, en la parte superior de la tapa delantera, apenas resuenan las cuerdas. En cambio, por el centro, donde se general el sonido más grave con la palma de la mano, sí que lo hacen.

Hemos utilizado contrachapado de 12 mm para las paredes laterales, superior e inferior y de 3 mm para la posterior y anterior. Luego un poco de cola, unos tornillos y un sistema de tensado algo complejo pero que, tras seguir algunos apuntes que pululan por la red, no nos ha llevado mayor tiempo. En total hemos tardado unas cuatro horas. Digo "nos" porque simultáneamente la hemos hecho tres compañeros, mas dos que se sumaron ayer. Los que lo han terminado han conseguido que suene bastante mejor que el mío. Hay algún fallo que se me ha tenido que pasar desapercibido. Esta noche lo miraré. Me temo que las cuerdas no hacen contacto con la tapa adecuadamente. Una vez arreglado le pintaré el nombre (no sé si takadimi o katakan) y lo barnizaré.

A parte de la mano de obra, que uno ha puesto gustosamente, el coste de la madera, tornillos, cuerdas, etc. asciende como mucho a los 20 €.

Construcción de cajón flamenco 1
Construcción de cajón flamenco 2

martes, 29 de enero de 2008

El agua sucia del imperialismo americano

panabaj


Vale, sí, el título (frase atribuida al cura del pueblo de un colega portugués, Marafarrico) suena muy rimbombante y progre. Diréis, vaya, ya se le ha ido otra vez a Apático la pinza y pretenderá convencernos de que no bebamos Coca-Cola porque es el símbolo del capitalismo yanki (causante de todos los males de la Humanidad) o es poco sana (con lo bien que desatasca mis tuberías intestinales). Pero qué tópico y qué iluso.

Puede que llevéis razón. Sí, no sé, tal vez. Depende. Bueno, prometo no sugerir a nadie lo que ha de beber.

La foto arriba mostrada la tomó una de las primeras jóvenes cooperantes de EMIS en Santiago Atitlán (chicas en su inmensa mayoría). No es nada extraño ver en determinados sitios empobrecidos, incluso lugares donde no existe el agua potable, gente de lo más humilde bebiendo el famoso líquido oscuro.

CIEPAC, que se autodefine como una organización civil que acompaña a los procesos sociales de Chiapas, México, Mesoamérica y a las luchas globales que buscan la construcción de un mundo más democrático, con justicia y dignidad para todos los pueblos, en sus últimos tres boletines denuncia:

La antisocial y psicópata corporación Coca Cola (este sí que es un título llamativo)
Parte 1/3
Parte 2/3
Parte 3/3

Haciendo clic sobre estas letras encontrarán un taco de documentos sobre esta compañía. En ellos se tratan temas como los efectos de la Coca-Cola sobre la salud, la venta de refrescos con pesticidas o el asesinato de sindicalistas.

Información sobre los impactos de las multinacionales españolas en América Latina en las siguientes páginas:

Campaña ¿Quién debe a Quién?

Observatorio de la Deuda en la Globalización

Observatorio de Multinacionales en América Latina

martes, 22 de enero de 2008

La familia

Camino hacia el lugar donde se imparte el curso de percusión. Cien metros antes de llegar, en la acera de enfrente, observo a una mujer que lleva un cochecito con un bebé. En su trayectoria se ha interpuesto un hombre notablemente ebrio. Parecen conocerse. Él la increpa, la abraza, la empuja. La estampa contra la fachada de una casa. Por la calle en ese momento no circula mucha gente a pie y los pocos que lo hacen y advierten la escena se limitan a mirar desde la lejanía. En ese momento pienso en llamar al 112 (no me viene a la cabeza otro número) pero enseguida caigo en la cuenta de que a una manzana está la comisaría de policía. Acelero la marcha y llego a la puerta donde una policía escucha con poca atención mis palabras atropelladas de denuncia. Me dice que espere, que va a llamar al jefe. Entonces sale un señor con uniforme, bigote y una cara bastante curtida (no sé si en mil batallas). Le repito lo que acabo de ver a escasos metros.

- ¿Y qué quiere que hagamos? Si vamos nos va a decir que no nos metamos en
su vida. Ádemás para que actuáramos tendría que llamarnos ella.

- Pero es que iba completamente borracho y la ha golpeado.

- Ya, entiendo que como buen ciudadano venga a contarnos lo que ha visto, pero no podemos hacer nada. Si no lo denuncia ella, no podemos hacer nada. Gracias.
Me pregunto para qué sirve esto. Tengo la sensación de que si hubiera avisado que había un hombre pegando a otro quizás hubieran actuado. Pero como eran, supuestamente, pareja... no podemos hacer nada. ¿Cómo nos vamos a meter en los asuntos de una familia?. Familia, qué ironía. Ni siquiera La Famiglia de Ettore Escola (que vi ayer) es tan sagrada como para no poder inmiscuirse en un asunto de estas características. Quizás la de Rouco y García-Gasco sí. Porque quieren imponernos una moral en la que el divorcio esté prohibido y estas cosas pasen sin que la mujer pueda escapar del redil.
"La familia es la célula de la sociedad moderna, aunque sea cancerígena desde la Edad de Piedra."

lunes, 21 de enero de 2008

"Guatemala ¿Estado fallido?" en Elpais.com

santiago

En El Pais de hoy viene un artículo sobre la situación de las instituciones en Guate. Además está ilustrado con una foto de las elecciones en Santiago Atitlán, la ciudad donde pasé el mes de julio de 2007.

domingo, 20 de enero de 2008

Raval

El Raval está a unos pocos minutos del piso de alquiler y compartido de mi hermana.

Sí, somos una familia afectada, no por el matrimonio homosexual, sino por las obras del AVE y del aeropuerto de Ciudad Real. O quizás sería más correcto decir "interesados". El caso es que ansiamos que ambas finalicen lo antes posible porque esto de tener la cuarta pata de la mesa tan lejos de las otras tres es bastante desestabilizador y ni Kiko ni Rouco, imagino, lo deben ver nada bien. Y no quiero que se enfaden.

A mí memoria El Raval le resulta un barrio muy especial. No sólo porque alberga al bar Martiachi, en el que han transcurrido muchas de nuestras asfixiantes noches de verano y alguna que otra fría de invierno en los últimos tiempos en Barcelona. También puede que lo sea por haber compartido en alguna ocasión bancos en la Rambla del Raval con los paquis que lo pueblan, junto a indios, filipinos y magrebíes.

Ayer en la calle Hospital, donde el coche de mi hermana presuntamente duerme cada noche, detuvieron a 14 presuntos terroristas que presuntamente pretendían atentar contra inocentes. Tanta presunción (curiosamente presunto en portugués significa jamón. Imagino a los lusos que vean la tele española extrañarse con tanto jamón terrorista como tenemos en el terruño vecino) no impide que me entristezca escuchar una noticia de este tipo. Bueno, me alegro porque presuntamente se haya evitado una tragedia, pero no tanto porque se pueda romper la convivencia en un barrio y en una ciudad que, como pocas, asimila un importante volumen de inmigración con relativa fluidez (desde el punto de vista de un manchego que la visita de cuando en cuando).

Y estos son los Che Sudaka, un conjunto argentino nacido en BCN, precisamente en el Bar Mariatchi, cantando Cosmopolitan Time, todo un retrato de la multiculturalidad barcelonesa (quería poner Silence Raval, pero no he podido hacerme con ella).



RAVALEJAR de STEFANO NICOLI
musica: STEFANO NOTTOLI/CHE SUDAKA/BØSNERVØS

Ravalejar (parte 1.)
Ravalejar (parte 2.)
Ravalejar (parte 3.)

Rajad, rajad, malditos

Sábado noche. No te apetece salir. Lees un rato con las faldas de la mesa camilla sobre las rodillas, impidiendo que se desaproveche el calor del brasero. Cuando te das cuenta de que llevas una página leyendo sin entender nada, porque estás pensando en tus cosas, puede que soñando, o quizás delirando como consecuencia de los primeros síntomas de la muerte dulce, pones la tele: Las hormigas blancas. El sueño, el pensamiento o la alucinación hacen su efecto.
Rajad, rajad, malditos.


Óscar Avendaño

viernes, 18 de enero de 2008

Ley electoral

Se escucha muy frecuentemente decir que los grupúsculos nacionalistas están sobrerrepresentados en el Parlamento. En el gráfico se demuestra que es falso. Lo que no se escucha tanto es que a IU el escaño le cuesta más de 250.000 votos mientras a los dos grandes partidos les sale por unos 65.000.

Encima en Castilla-La Mancha, si bien es cierto que estamos sobrerrepresentados en cuanto al número de escaños por habitante en el Congreso, también lo es que estamos divididos en cinco circunscripciones para algo menos de 2 millones de habitantes al contrario de, por ejemplo, Madrid, donde sólo tienen una para más de 6 millones.

Si la ley electoral fuera justa, habría muchos que dejarían de torturarse con eso del voto útil. ¡¡P**o bipartidismo de listas cerradas!!.

jueves, 17 de enero de 2008

Miguel Costas y la Banda Turca

El tío Costas vuelve a la carga. Con Los Feliz sacó dos discos bastante interesantes. El tercero creo que sobró. Lo que espero es que el resto de canciones no sean como la que aparece en myspace porque así no vamos muy bien. Soy consciente de que no se trata de emular a Lope de Vega ni a Quevedo, ni siquiera del Lichis, Serrat o Sabina. Pero, hombre, unas letras un poco más curradas que las del querido amigo manchego Paulino Cubero se podían conseguir con un pelín de esfuerzo. Al menos con más gracia, como las de Aerolíneas o Siniestro.

Por cierto, Sabina hizo dos borradores para el himno nacional bastante mejores que el propuesto por el COE.

Miguel Costas y la Banda Turca
Que Bola Producciones

martes, 15 de enero de 2008

Ángel González II

Desde que murió Ángel González han invadido e inflamado mi garganta una legión de bacterias que han hecho que mi cuello apenas pueda girar y, sobretodo, que la temperatura corporal oscile, desde entonces, entre los 38 y 40 grados. No creo que exista una relación directa, por supuesto, entre mi enfermedad y el fallecimiento del poeta, pero en los escasos ratos, como ahora, en que me duelen poco los huesos (y la garganta tan sólo al tragar) aprovecho que la antología del escritor asturiano casualmente se encuentra en mi mesilla de noche para releer algunos de esos poemas que hace muy poco tiempo tuve el inmenso privilegio de escuchar de su propia voz.

Ayer oí decir a Sabina palabras bastante gruesas sobre el también poeta Antonio Gamoneda a cuenta de unas frases de éste tras la muerte de González. No entendí a qué se refería. Ahora sí. Fíjense las cosas tan maravillosas que hacía con estas malas compañías.



Subido a youtube por ace2heart

Justo al final de este corte de audio se puede escuchar lo lo que dijo Sabina

viernes, 11 de enero de 2008

Percusión

Percusión I

Estos días ando percutiendo surdos, claves, cencerros, güiros, maracas, timbales, cajones flamencos y otros instrumentos que no recuerdo. Tras la primera jornada acabé con agujetas y agotado mentalmente de tanto ejercitar la memoria musical. Y qué descubrimiento el 12. (1-2, 1-2-3, 4-5-6, 7-8, 9-10). Ahora ya voy entendiendo algo más del flamenco. Soy un poco menos guiri en mi propio país.
El profe pertenede a Batuke y hace cosas como éstas.
Nos hemos comprometido a construir un cajón.


Percusión II

También se puede percutir la cabeza de un tipo u otras partes del cuerpo y que no pase nada. Que no se investigue. O que quien lo haga sea el mismo al que se acusa.
Se puede pensar que eso sólo ocurre en países remotos con dictaduras horrendas, o en democracias guantanameras.


Se pueden hacer declaraciones populistas y olvidarse de la presunción de inocencia a la que todos tenemos derecho. Se puede insultar a quien lo denuncia o llamar equidistante a quien lo condena, cuando, por cierto, lo que se denuncia no sólo es el trato a presunto terrosistas, sino también a inmigrantes y solicitantes de asilo. Y no sólo por parte de la Guardia Civil sino también de la Ertzaintza, los Mossos y las policías locales.

No pienso que estas prácticas existan de forma sistemática, ni es cuestión de culpar a los cuerpos de policía en su conjunto, pero más de lo que se cree, sí.

Está bien que esta vez se esté hablando de este tema tabú hasta ahora, ante la perplejidad de algunos.

miércoles, 9 de enero de 2008

Oiga acomodador

De vez en cuando echo un vistazo al blog en el que Álex de la Iglesia (me confieso seguidor de su cine) cuenta los detalles del rodaje de Los Crímenes de Oxford, basada en una novela del argentino Guillermo Martínez donde se encuentran de los ingredientes siguientes: Leonor Watling (¡sí!), suspense, matemáticas, John Hurt, Elijah Wood (Frodo en el Señor de los Anillos). Es, por cierto, la primera no-comedia del director vasco. La bitácora en cuestión se llama Blasfemando en el vórtice del universo. La idea de ir contanto todo el proceso me pareció fantástica y, de hecho, en la cantidad y calidad de los comentarios se demuestra que ha sido exitosa. Ahora queda esperar que llegue el 18 de enero que será el día del estreno. De momento tenemos, a parte del blog, el trailer.

Otras pelis que he visto estos días. Tan sólo les daré mi partícular nota de 0 a 5.

Vete de mí: 3
Bajo las estrellas: 4
Días de cine: 2
El viento que agita la cebada: Empieza con tanta violenta que quienes me acompañaron se piraron. Yo les seguí.

La foto la saqué de aquí
Frases de Antonio Gasset en el programa Días de Cine. Otro afectado por el expediente de regulación de empleo de RTVE

sábado, 5 de enero de 2008

El niño con el pijama de rayas

Sí, he caído en la tentación de leer el libro de moda. Aunque si a alguien habría que acusar sería a quien me lo regaló.

En la contraportada el editor se dirige al lector diciendo que describir las características de la obra estropearía la experiencia de la lectura. A mí no me parece tan importante, quizás se trate de una técnica comercial y (aviso a quien quiera hacer caso a este señor y no saber nada sobre el libro que no siga leyendo, además de que algunas fotos o parte del texo pueden herir sensibilidades) no creo que pase nada porque aquí dé algunas pistas sobre el contenido, como en muchos otros sitios se ha hecho ya. No diré gran cosa, más que nada aprovecho esta lectura como excusa para desempolvar fotos y recuerdos. De hecho no hay que pasar muchas páginas para leer por primera vez la palabra Auchviz.

El niño con el pijama de rayas me enganchó a partir de cierto momento y no la abandoné hasta el final, aunque no creo que vaya a pasar a la Historia de la Literatura. Lo que no sé es si a un chaval de 13 ó 14 años (para quien el editor recomienda la lectura) que no conozca el holocausto y lo horrores de los campos de exterminio le dirá algo el libro tal cual está planteado. Tendría que leerlo con sus ojos para saberlo.

Hace un par de años aquí mi compañero de blog y yo hicimos un viaje por Hungría y Polonia. Esta bitácora reflejó algo de aquella aventura, sobre la que trataron los cuatro primeros post de La mancha en la libreta. Cuando visitamos Cracovia (ciudad encantadora como pocas) no pudimos perder la ocasión de acercarnos un día al campo de Auschwitz-Birkenau en alemán, Oświęcim-Brzezinka en polaco, a tan sólo 60 km, aunque a un buen rato en tren. Las fotos que que complementan esta entrada las hicimos entonces. Adivinaréis de qué ave se le pone a uno la piel al repasar esas imágenes y recordar el impacto que nos causó tan macabro museo.

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Puerta de entrada de Auschwitz I con el cínico lema Arbeit macht Frei (el trabajo hace libres)

El campo de Auschwitz I fue completamente destruido por los nazis antes de huir, ante la inminente llegada del Ejército Rojo. Lo que se puede visitar hoy día es una reconstrucción que simula lo que entonces había en pie y se ha convertido en un museo en toda regla.

Se calcula que un 90% de los exterminados fueron judíos, pero no sólo ellos sufrieron la sinrazón nazi. En esta foto se ven los símbolos que usaban para catalogar a los diferentes tipos de presos. Por cierto los anti-sociales eran, por ejemplo, los discapacitados físicos o intelectuales.

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En los primeros meses de funcionamiento se registraba a los presos y se les hacían dos fotos. Luego, cuando la máquina empezó a funcionar a todo trapo se abandonó esta práctica, por lo que es imposible determinar el número exacto de personas que fueron recluidas y asesinadas (se estima que entre 1 millón y medio y 4 millones):

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En el museo hay diferentes vitrinas tras las cuales se conservan artículos reales, como estos pijamas de rayas:

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También se exponen maletas, gafas, pelo y calzado:

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El bloque 11 de Auschwitz I era la prisión dentro de la prisión; allí se aplicaban los castigos. Algunos de ellos consistían en encierro por varios días en una celda demasiado pequeña para sentarse (como la de la imagen). Por no hablar del zoo (barracón 14) del Dr. Mengele.

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Auschwitz I se quedaba pequeño para la solución final. Entonces se construyó el gigantesco Birkenau (hasta 100.000 presos), a tres km del primer campo, dedicado no tanto al trabajo forzado sino directamente al exterminio, donde sí quedan algunos barracones intactos que no les dio tiempo a destruir. Los homosexuales, anti-sociales, presos políticos, gitanos y sobretodo judíos que se llevaron hasta allí procedían de muy dispares sitios. Fíjense en este gráfico.

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Los arquitectos de las SS, diseñaron barracones que asignaban a cada preso un tercio del espacio que en otros campos se asignaba a cada persona. Aún así no fue suficiente, así que en lugar de 550 personas por barracón, subieron su capacidad a 744. En cada uno de estos huecos podían dormir 3 ó 4 personas.

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Entre los SS que custodiaban el campo corría de boca en boca una macabra broma: en Auschwitz se entra por la puerta y se sale por la chimenea. Para evitar el pánico, en las cámaras de gas, se les informaba a las víctimas que recibirían allí una ducha y un tratamiento desinfectante. Luego el Zyclon B hacía su trabajo. Esto es una maqueta de una de estas cámaras.

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La vía del tren. Al final de la misma se hacía la selección de aquellos que podían servir para trabajar. El resto iban, en muchos casos, directamente a ser gaseados.

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Para deshacerse de la gran cantidad de cadáveres existían cuatro crematorios con 46 hornos en total. Este crematorio de Birkenau se conserva tal cual quedó:

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Junto al Monumento de la Memoria hay incripciones en diferentes idiomas que recuerdan el exterminio. Una de ellas está escrita en sefardí, la lengua de los descendientes de los judíos que vivieron en la Península Ibérica.

DSCN2375

He consultado aquí:
Polonia en español
Wikipedia

viernes, 4 de enero de 2008

Movimiento Slow

"Mano, hasete cargo: hay que vivir la vida, que la vida no le viva a uno."

Es una frase que en más de una ocasión me ha repetido el compañero WV. La verdad es que no se trata de una recomendación muy necesaria. Sin llegar al extremo hedonismo, solemos tomarnos las cosas con tranquilidad, buscando el placer, al loro de toda aquella actividad cultural que se produzca alrededor, procurando igualmente no dejar que las horas mueran en nuestro día a día. No se trata de estar deseando durante cinco jornadas cada semana que llegue el viernes, ni durante x horas que se acerque el momento de salir del curro, pero tampoco de dejarse estresar por un ritmo de vida sobre el que, en mayor o menor medida, tenemos algún control. No es cuestión de pasar la vida pallá y pacá corriendo como un keniano.

Hoy día encontramos corrientes culturales y religiosas de toda índole, desde los ultras kikos, que promueven las familias de reproducción masiva, hasta los tunos, tuneros y tunantes. Para todos aquells que compartan esta filosofía y que tengan ganas de pertenecer a un grupo, para los partidarios del vísteme despacio que tengo prisa, para los que, como yo, sufren la dispepsia no ulcerosa en silencio y tienen digestiones pesadas por comer demasiado rápido, he aquí el movimiento que dará sentido a sus vidas. Lo que siempre han esperado. Un club que les admitirá como socios: el Movimiento Slow.
El Movimiento Slow propone aparcar la prisa y disfrutar de cada minuto. Para ello reivindica una nueva escala de valores, basada en trabajar para vivir y no al contrario. La biodiversidad, la reivindicación de las culturas locales y un empleo inteligente de la tecnología, son algunas de sus principales señas de identidad.
Por que como dice el corrido mexicano “No hay que llegar primero, sino que hay que saber llegar”
Más en:
Slow Society
Flylosophy
Comida Lenta

Descubierto en Sr. K.
foto en Clarin

miércoles, 2 de enero de 2008

87 años (de soledad)

En mi familia más o menos las generaciones mantienen una distancia temporal entre sí de treinta años. Y eso que entonces eran otros tiempos, dicen. Entonces fueron los años de la posguerra. Años que para casi todos fueron difíciles pero que en el caso de aquella joven y sus hermanas lo fueron especialmente. Al poco tiempo de la sangrienta victoria de los generales rebeldes quedaron huérfanas de padre y madre, y el hermano mayor y único varón, perteneciente a la policía secreta, fue víctima de una psicosis que le llevó a la muerte por inanición (miedo a ser envenenado) años más tarde en el Penal del Puerto de Santa María (mi abuela le llama frenopático), después de haber cometido dos homicidios fruto de su manía persecutoria (y de haber tenido a su alcance un arma, claro).

Ella, antes del comienzo de la guerra fraticida, había sido cortejada por un hijo de agricultores de su edad, al que había rechazado hasta que terminara el conflicto. No era cuestión de liarse con un potencial muerto en batalla o daño colateral. Él huyó a Valencia cuando empezaron a llamar a los muchachos de su quinta a filas. Se escondió en un bodega con su tío sin saber muy de quién ni porqué durante casi dos años. Quienes les refugiaron eran del mismo bando de los que, en teoría, les perseguían. Eran amigos, bueno, más bien socios. La verdad es que les estuvieron cobrando el favor hasta la muerte del tío de mi abuelo. Porque tanto él como ella serían mis abuelos.

Este mes, la única en vida de todos mis ancestros dos generaciones por encima de la mía, cumple 87 años. Como Úrsula Iguarán de Buendía, se está quedando ciega. Es lo que más le fastidia del inexorable deterioro del cuerpo humano con el paso de los años. La verdad es que actúa como si viera a la perfección. Hace todo tipo de críticas sobre los vestidos y los tintes de pelo de las señoras que nos cruzamos por la calle cuando la acompaño (garrota en una mano, nieto en la otra) a su cita semanal con las amigas en la croissanteria de la plaza. Aunque a veces sorprende, se suele equivocar, sobre todo con la meteorología. Para ella casi siempre está nulo, aunque un sol radiante esté presidiendo el cielo. Lo curioso es que, cuando se desenvuelve en su casa, pocas personas lo perciben. Además se cuida de ello, al igual que la mujer de José Arcadio Buendía.
"No se lo dijo a nadie, pues habría sido un reconocimiento público de su inutilidad. Se empeñó en un callado aprendizaje de las distancias de las cosas, y de las voces de la gente, para seguir viendo con la memoria cuando ya no se lo permitieran las sombras de las cataratas. Más tarde habría de descubrir el auxilio imprevisto de los olores, que se definieron en las tinieblas con una fuerza mucho más convincente que los volúmenes y el color, y la salvaron definitivamente de la vergüenza de una renuncia. En la oscuridad del cuarto podía ensartar la aguja y tejer un ojal, y sabía cuando estaba la leche a punto de hervir. Conoció con tanta seguridad el lugar donde se encontraba cada cosa, que ella misma se olvidaba a veces de que estaba ciega."

Ayer terminé de leer Cien años de soledad. Soy otro fascinado a partir de hoy por la obra más célebre de García Márquez. Es un maravilloso cuento repleto de magia, pasión, política, historia y costumbres colombianas.

martes, 1 de enero de 2008

1 de enero

¡Feliz año!

Hace unos días me regalaron el muñegote que aparece en esta desenfocada foto. Es el Comandante David:El 1 de enero de 1994 comenzó el levantamiento zapatista en México. Y hoy, 14 años después, dejo este texto que encontré en La Otra Chilanga, escrito por Naomi Klein, autora de No Logo y La Doctrina del Shock, y de este muy interesante documental junto a Alfonso Cuarón (Y tu mamá también).

Naomi Klein

San Cristóbal de las Casas. Los nacimientos navideños abundan en esta ciudad colonial en los Altos de Chiapas. Pero el que recibe a los visitantes en la entrada al centro cultural TierrAdentro tiene su propio guiño local: las figuritas en burros usan pasamontañas y portan armas de madera.

Es la temporada alta del “zapaturismo”, la industria de viajeros internacionales que surgió en torno al levantamiento zapatista, y TierrAdentro es la zona cero. Los carteles, la joyería y los telares hechos por los zapatistas se venden rápido. En el restaurante, en el patio, donde a las diez de la noche el ambiente es festivo, los estudiantes universitarios toman cerveza Sol. Un joven muestra una fotografía del subcomandante Marcos, como siempre en pasamontañas y con pipa, y la besa. Sus amigos toman una foto más de este tan documentado movimiento.

Me conducen en medio de quienes festejan, hacia un cuarto en la parte trasera del centro, cerrado al público. Aquí, el sombrío ambiente parece a un mundo de distancia. Ernesto Ledesma Arronte, un investigador de 40 años, con cola de caballo, está encogido sobre unos mapas militares e informes de incidentes de derechos humanos. “¿Entendiste lo que dijo Marcos?”, me pregunta. “Fue muy fuerte. No ha dicho nada parecido en muchos años”.

Arronte se refiere a un discurso que dio Marcos la noche anterior (16 de diciembre) durante el Primer Coloquio Internacional Planeta Tierra: Movimientos Antisistémicos. El discurso se titulaba “Sentir el rojo. El calendario y la geografía de la guerra”. Como se trataba de Marcos, era poético y ligeramente elíptico. Pero para los oídos de Arronte era una alerta roja. “Quienes hemos hecho la guerra sabemos reconocer los caminos por los que se prepara y acerca”, dijo Marcos. “Las señales de guerra en el horizonte son claras. La guerra, como el miedo, también tiene olor. Y ahora se empieza ya a respirar su fétido olor en nuestras tierras”.

La valoración de Marcos apoya lo que Arronte y sus colegas investigadores del Centro de Análisis Político e Investigaciones Sociales y Económicas (CAPISE) han estado rastreando con sus mapas y gráficas. Ha habido un marcado incremento en la actividad de las 56 bases militares permanentes que el Estado mexicano tiene en territorio indígena en Chiapas. Están modernizando las armas y el equipo, nuevos batallones están entrando, incluso fuerzas especiales. Todos estos son los signos de la escalada militar.

Los zapatistas se volvieron un símbolo global para un nuevo modelo de resistencia, por tanto, era posible olvidar que la guerra en Chiapas nunca había terminado. Marcos, a pesar de su identidad clandestina, desafiante, ha desempeñado un papel abierto en la política mexicana, sobre todo durante las reñidas elecciones presidenciales de 2006. En vez de respaldar al candidato de centro-izquierda, Andrés Manuel López Obrador, fue punta de lanza de la paralela “otra campaña”, y llevó a cabo concentraciones donde la atención se centraba en asuntos ignorados por los candidatos principales.

En este periodo, el papel de Marcos como dirigente militar del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) pareció desvanecerse. Era el Delegado Zero, el anticandidato. Anoche, Marcos anunció que la conferencia sería su última aparición en actividades de este tipo (encuentros, mesas redondas, entrevistas). El EZLN “es un ejército, muy otro por cierto, pero es un ejército”, le recordó al público, y él es el “jefe militar”.

Ese ejército enfrenta una nueva y grave amenaza, una que llega al corazón de la lucha zapatista. Durante el levantamiento de 1994, el EZLN tomó grandes extensiones de tierra y los colectivizó, su victoria más tangible. En los Acuerdos de San Andrés, el derecho de los pueblos indígenas al territorio fue reconocido, pero el gobierno mexicano se ha rehusado a cumplir con esos acuerdos. Tras fracasar en consagrar estos derechos, los zapatistas decidieron transformarlos en hechos. Formaron sus propias estructuras gubernamentales, llamadas juntas de buen gobierno, y redoblaron los esfuerzos de construcción de escuelas y clínicas autónomas. Conforme los zapatistas expanden su papel como el gobierno de facto en grandes extensiones de Chiapas, la determinación de los gobiernos federal y estatal para socavarlos se intensifica.

“Ahora”, dice Arronte, “tienen su método”. El método es usar el profundo deseo de los campesinos de Chiapas de tener tierras contra el deseo de los zapatistas. La organización de Arronte documentó que en sólo una región el gobierno ha gastado cerca de 16 millones de dólares en expropiar tierras y dárselas a muchas familias vinculadas al notoriamente corrupto Partido Revolucionario Institucional. Seguido, la tierra ya está ocupada por familias zapatistas. Más ominoso es el hecho de que muchos de los nuevos “dueños” están vinculados a grupos paramilitares, que tratan de sacar a los zapatistas de las tierras que tienen nuevos títulos de propiedad. A partir de septiembre, ha habido una marcada escalada de la violencia: disparos lanzados al aire, brutales golpizas, familias zapatistas que reportan amenazas de muerte, de violaciones y de descuartizamientos. Pronto, los soldados en sus barracones podrían tener la excusa que necesitan para descender: restaurar la “paz” entre los grupos indígenas que disputan entre sí. Durante meses, los zapatistas han resistido la violencia y han tratado de dar a conocer estas provocaciones. Pero debido a que eligieron no alinearse con López Obrador en las elecciones de 2006, el movimiento adquirió poderosos enemigos. Y ahora, dice Marcos, sus llamados de auxilio se topan con un ensordecedor silencio.

Hace una década, el 22 de diciembre de 1997, tuvo lugar la masacre de Acteal. Como parte de la campaña antizapatista, un grupo de paramilitares abrió fuego dentro de una pequeña iglesia en el poblado de Acteal, matando a 45 indígenas, 16 de ellos niños y adolescentes. Algunos de los cuerpos fueron macheteados. La policía estatal escuchó los disparos y no hizo nada. Durante los pasados casi tres meses, La Jornada ha destacado, con una amplia cobertura, el trágico décimo aniversario de la masacre.

En Chiapas, sin embargo, mucha gente señala que las condiciones actuales se sienten terriblemente familiares: los paramilitares, las crecientes tensiones, las misteriosas actividades de los soldados, el renovado aislamiento del resto del país. Y tienen una súplica para aquellos que los apoyaron en el pasado: no sólo miren hacia atrás, miren hacia adelante y eviten otra masacre de Acteal.

Copyright 2007 Naomi Klein.

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Una versión de este texto fue publicado en The Nation (www.thenation.com).

Traducción: Tania Molina Ramírez