Empresa de costura de balones deportivos de todo tipo, en Sialkot (Ch. Khawar)
Cada vez menos y sin demasiada excitación, pero me gusta el fútbol. Otra historia es ese espectáculo que se monta alrededor del que es difícil filtrar algo de interés o mínimamente formativo. Más bien es al contrario. Los medios retransmiten anécdotas carentes de valor para entretenernos sin estimular nuestro intelecto u ocultan generalmente todo aquello que puede avergonzar a quienes mueven los hilos del poder. Se nota que han aprendido de la olimpiadas chinas.
Aunque a veces uno encuentra historias diferentes. Hoy mismo he leído que el delantero suizo Blaise Nkufo, del que los rancios comentaristas del primer partido de España resaltaban insistentemente su edad y lentitud, huyó junto a su familia de Zaire (hoy RD del Congo) con la llegada al poder de Mobutu. Es un aficionado al ajedrez, la lectura y la filosofía. En El País también nos cuentan que su compañera no es top model, sino cirujana. Bueno.
Uno de los conflictos más escandalosos que han acontecido durante lo que llevamos de Mundial es, a mi juicio, el que ha afectado a los vigilantes, engañados con sus sueldos. Primero les pagaron con cheques sin fondos; luego un 33% menos de lo acordado. Se manifestaron y fueron despedidos, siendo sustituidos por policía y ejército. Empleo flexible. Todo muy justo y democrático.
También se han dado efectos colaterales en la vecina Namibia, donde han ocurrido más apagones de lo habitual. Al parecer, por culpa del Mundial. Y se ha reavivado el debate sobre la dependencia energética y la construcción de presas y sus consecuencias negativas para los owahimba.
Un aspecto más: casi el 20% de la población sudafricana entre 15 y 50 años tiene SIDA. El gobierno invertirá 4 veces más en el Mundial que en combatir esta enfermedad en dos años. En Canal Solidario, que se ha remodelado recientemente en forma y contenidos (pasen, pasen y lean), también nos cuentan cómo los trabajadores y las trabajadoras que cosen balones de fútbol en Pakistán, India, China y Tailandia continúan siendo víctimas de violaciones alarmantes de sus derechos laborales. La investigación (del Foro Internacional de los Derechos Laborales) encontró que el trabajo infantil sigue existiendo en la industria de Pakistán y, también, en India y China.También hablan del balón Jabulani en un reportaje de Periodismo Humano. Aunque éste otro es más completo en su denuncia de las desigualdades, la marginación y los presupuestos hinchados que se están dando en Sudáfrica, además de las escandalosas primas que se llevarán los fubolistas españoles en caso de victoria.
Mientras se juega el campeonato de fútbol más importante de cuantos existen, hay otra selección que ya está calentando para salir a defender los derechos humanos. Stand Up United es un equipo de 11 defensores y defensoras de los derechos humanos de todo el mundo. Todos ellos tiene una meta común: igualdad, dignidad y justicia para todas las personas. Sus historias merecen ser conocidas.
Me centraré en una de ellas, la de Claudia Lema, directora de Salud Sin Límites Perú, una activista que trabaja para que disminuya el número de mujeres que mueren durante el parto en comunidades indígenas de Perú. Está plenamente comprometida con la labor de prestar apoyo a las mujeres para que presionen al gobierno a fin de conseguir que los servicios de atención a la salud cubran sus necesidades.
En Perú, el índice de mortalidad materna durante al parto es uno de los más elevados del continente americano. Según cálculos de la ONU, por cada 100.000 nacidos vivos mueren 240 mujeres (en España ocurre menos de 4 veces para el mismo número de nacimientos). La mayoría son mujeres indígenas, pobres y de entornos rurales, que mueren porque se encuentran con distintas barreras, como falta de acceso a atención de urgencia, falta de información y carencia de personal sanitario que hable lenguas indígenas.
Esta imagen, tomada por una amiga, es de Santiago Atitlán, Guatemala. En ocasiones las imágenes describen más rápidamente y mejor que las palabras.
Para colaborar con la defensa de este equipo, particularmente con la causa de Claudia, puedes pinchar aquí y aportar tu granito de arena. Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero.
Hace poco un amigo me pasó este vídeo. Se trata de Bety Cariño Trujillo, activista pro derechos humanos asesinada impunemente por paramilitares en Oaxaca (México) el 27 de abril de este mismo año. No hace ni un mes. Este fue su último testimonio, que hemos de difundir para que, como bien dice María, sus asesinos no consigan apagar su memoria y su lucha.
México es probablemente el país que conozco (ligeramente) más espectacular por su diversidad social y ambiental. Tan pronto pasas cerca en un caracol zapatista como atraviesas una comunidad católica tradicionalista. Los grandes carros de los ricos se pasean no muy lejos del slum (asentamiento precario) más grande del mundo en México D.F.
La diversidad de recursos naturales es aún mayor: más del 10% de las especies del planeta se encuentran en ese territorio, sumando más de 200.000. A estas alturas no deberíamos extrañarnos si descubrimos que, más que ninguna otra cosa, la abundancia de recursos naturales atrae las mayores violaciones de los derechos de las personas. Y que la defensa de los derechos de las comunidades que viven en la pobreza o de los pueblos indígenas está íntimamente ligada a la protección del medio ambiente. Se considera que este trabajo interfiere con poderosos intereses económicos o políticos y con mucha frecuencia se identifica a quienes encarnan estas luchas como problemas.
En nuestras manos está, y los datos demuestran que la presión ciudadana local e internacional coordinada en favor de víctimas concretas tiene su efecto, que a Obtilia no le ocurra lo que a Bety: la posibilidad de aportar nuestro grano de arena para salvar su vida. Esta es su reciente historia:
El 6 de marzo, Obtilia Eugenio Manuel, presidenta de la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM), recibió una amenaza de muerte por escrito en las oficinas de la OPIM en Ayutla de los Libres, estado de Guerrero. La nota decía: “Optilia, Calmate hijo de su chingada madre ya no ande denunciando encontra del gobierno ya se que tu presenta a la denuncia deatodo el nivel calma: [….] Cuando queremos te hacemo frijoladas no creas que tu eres fierro como quiera atraviezan las balas nosotros somo protegido Gobierno federal estatal local no l hagan pendejen estamo cerca por ti” [sic].
Ese mismo día, Obtilia Eugenio Manuel y sus colegas habían observado a un hombre que vigilaba abiertamente las oficinas de la OPIM, incluidas las entradas y salidas de Obtilia Eugenio Manuel. El hombre tomó asimismo fotografías con su teléfono móvil.
Tras repetidas amenazas y actos de acoso, en abril de 2009 la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictó medidas provisionales en favor de Obtilia Eugenia Manuel, su esposo y sus hijos, así como otros miembros de la OPIM y otros defensores y defensoras de los derechos humanos de Guerrero. Las medidas provisionales ordenan a las autoridades mexicanas que proporcionen protección a las personas en peligro. Algunas de esas medidas, como por ejemplo la entrega de teléfonos móviles, sí se aplicaron, pero no se ha identificado ni se ha hecho rendir cuentas a quienes están detrás de las amenazas y los ataques.
Toda la información acerca de la Acción Urgente organizada por AI para salvar la vida de Obilida la tiene aquí.
Si desean información más detallada sobre los peligros a los que se enfrentan los defensores y defensoras de los derechos humanos en México, consulten el informe de Amnistía Internacional Exigiendo justicia y dignidad. Defensores y defensoras de los derechos humanos en México, AMR 41/032/2009, http://www.amnesty.org/es/library/info/AMR41/032/2009/es.
El preso de conciencia Raúl Hernández, defensor indígena de los derechos humanos, está desde el 17 de abril de 2008 recluido en la prisión de Ayutla, estado de Guerrero. Fue detenido junto con otros cuatro defensores indígenas de los derechos humanos pertenecientes a la Organización del Pueblo Indígena Me’phaa (OPIM).
Amnistía Internacional cree que Raúl Hernández y otros miembros de la OPIM han sido procesados como castigo por su fructífero trabajo de derechos humanos. Han promovido proyectos de desarrollo económico y social en pequeña escala para mejorar las condiciones de vida de sus comunidades, y han hecho campaña constantemente para poner fin a la impunidad por las violaciones de derechos humanos.
Raúl está encerrado en la cárcel desde abril de 2008 por un delito que no cometió; ahora debemos centrarnos en exigir que sea puesto en libertad inmediata e incondicional.
Éste artículo, basado en textos de unos y de otros (indicados debidamente) y en reflexiones que me vengo haciendo desde hace tiempo, fue escrito para publicarse el 10 de diciembre del pasado año en otro lugar. No pudo ser, no fue y quedó en un archivo del ordenador. Hoy, que hemos tenido nuestro primer (cyber) encuentro de los embajadores de voz de las comunidades latinoamericanas de AI, lo cuelgo como inicio o presentación de un ejercicio periódico que nos hemos propuesto para tratar temas que afectan a la Dignidad de las personas en todo el mundo: los asentamientos precarios, la mortalidad materno-infantil y las vulneraciones de derechos humanos por parte de las empresas.
Dijo Nelson Mandela:
Al igual que la esclavitud y el apartheid, la pobreza no es un fenómeno natural. La causan los seres humanos y puede ser superada y erradicada gracias a la actuación de esos mismos seres humanos. Acabar con la pobreza no es un gesto de caridad; es un acto de justicia. Es proteger un derecho humano fundamental, el derecho a la dignidad y a una vida decente. Mientras siga habiendo pobreza, no habrá verdadera libertad”
La Declaración Universal de los Derechos Humanos cumple hoy 61 años. Durante este tiempo se han producido algunos notables avances en su cumplimiento. Cada vez son más los países que abolen la pena de muerte, pofundizan en la igualdad entre hombres y mujeres o dejan de perseguir la homosexualidad. Pero no sólo los derechos civiles y políticos, conquistados después de siglos de una lucha histórica de personas y pueblos por la libertad y la igualdad, son derechos humanos. En el lenguaje político, en el de los medios de comunicación y, en ocasiones, en el de la cooperación al desarrollo, se olvida que también la educación, la alimentación, o el trabajo son derechos humanos, los llamados derechos económicos, sociales y culturales (DESC), tan importantes, tan indivisibles, tan interdependientes, tan universales como los derechos civiles y políticos, como la libertad de expresión o el voto. Y que si de igual manera los consideráramos deberían ser tan exigibles y justiciables como éstos. Es decir, que en cualquier país del mundo se pudiera acudir a un tribunal para reclamar con la ley en la mano, por ejemplo, el derecho a la salud o a una vivienda digna igual que se puede denunciar la tortura. La pobreza está mal vista y nos conmueve, pero aún nadie ha acudido a un tribunal para responder por la muerte de miles o millonesde personas hambrientas.
El artículo 25 de la DUDH dice: “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”, y el 26: “Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental”.
Al igual que han habido avances, en los últimos años hemos sido testigos de un retroceso importante en determinados DDHH, de uno y de otro tipo. Las largas detenciones en Abu Graib o en Guantánamo, sin acusación ni juicio, acompañadas del uso sistemático de la tortura, son un ejemplo de ello. Pero igualmente en el terreno de los DESC nos encontramos con un aumento del hambre, siendo ya más de 1000 millones las personas que ven vulnerado su derecho a la alimentación, así como el exponencial crecimiento de asentamientos precarios en todo el mundo, tanto en el Sur, como en las grandes ciudades del Norte. También más de 1000 millones de personas ya viven en infraviviendas y muchos más no disponen de electricidad u hospitales cercanos.
Las política de los gobiernos estatales y de la cooperación internacional tienen en todo esto mucha responsabilidad. El artículo 22 dice lo siguiente: “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad”.
¿Hacen los gobiernos todo el “esfuerzo habida cuenta de su organización y recursos”?. ¿Cumplen los países del Norte y los organismos internacionales con su parte del trato?. Es más, en la mayoría de los casos la pobreza es fruto de políticas deliberadas de gobiernos e inacciones cómplices que llevan a millones de personas a muertes evitables. Hay ejemplos clamorosos como la Operación Limpieza en la Zimbawe de Mugabe, el agravamiento de las hambrunas en los 90 en Corea del Norte por la mala gestión y las restricciones a la libertad de movimiento de las agencias humanitarias internacionales, la reciente represión en Myanmar y su consecuente hambre planificada o la expansión de los asentamientos en Palestina por parte de Israel, el muro de separación y las consecuencias demoledoras que tiene sobre la economía, el acceso a la educación, a la salud, etc. Podrían aquí exponerse también los ejemplos de grupos armados o empresas que han generado o agudizado la pobreza, como es el caso de guerrilla y paramilitares en Colombia o de la Shell en el Delta del Níger. Y junto a las de gobiernos, empresas o grupos armados, hay también decisiones conscientes de organismos internacionales que, de forma más sutil pero no menos dolorosa, afectan al disfrute de los derechos más elementales. Es el caso de las políticas de préstamos y las privatizaciones ligadas a los programas de ajuste estructural promovidas por el FMI y el Banco Mundial, organismo este último dependiente de la ONU, en tantos países del mundo, muchos de América Latina, que, especialmente durante las décadas de los 80 y los 90, menguaron sus ya precarios servicios públicos y contribuyeron a excluir de la sanidad o la educación a grandes sectores de la población. Asimismo, la Organización Mundial del Comercio, controlada por los países ricos, perpetúa la injusticia en los intercamios comerciales internacionales, promoviendo la apertura de los mercados del Sur y permitiendo el proteccionismo en los del Norte o permitiendo mediante el AMI (Acuerdo Multilateral de Inversiones) que las corporaciones transnacionales pudieran denunciar a los estados que intervinieran en sus actividades cuando puedieran interpretar su intervención como “dañina” para sus intereses. Afortunadamente este intento fue frustrado por la presión de los movimientos sociales.
En la mayoría de los casos unos y otros derechos, civiles, políticos, económicos, sociales y culturales están estrechamente relacionados. Está demostrado que la alfabetización y la educación de las mujeres reduce la mortalidad infantil o que el fin del apartheid en Sudáfrica contribuyó a su nivel de desarrollo económico y humano actual. Los derechos humanos han de ser no solamente el objetivo del desarrollo sino también el medio para alcanzar el mismo. Dicho de otra forma, el desarrollo ha de ser el proceso de expansión de las libertades fundamentales. La cooperación al desarrollo ha de aplicar el enfoque de derechos humanos en sus planes y su promoción sin condicionantes ni limitaciones externas, relacionando sus objetivos con normas internacionales vinculantes. Hoy por hoy el Plan Director de la Cooperación española 2009-2012 presenta la educación como prioridad sectorial bajo el término “Servicios sociales básicos”. Es positivo que tenga esta relevancia, pero es necesario puntualizar que a lo que se llama servicios sociales básicos son derechos económicos, sociales y culturales, contenidos en la DUDH.
Hay muchas maneras de matar. Pueden meterte un cuchillo en el vientre. Quitarte el pan. No curarte de una enfermedad. Meterte en una mala vivienda. Empujarte hasta el suicidio. Torturarte hasta la muerte por medio del trabajo. Llevarte a la guerra, etc... Sólo pocas de estas cosas están prohibidas en nuestro Estado.
'Muchas maneras de matar' Bertold Bretch
Para elaborar este artículo he obtenido inspiración y ejemplos documentados en: Derechos Torcidos, Esteban Beltrán, Editorial Debate. 2009. Más allá de los Derechos Humanos. Miquel Osset. DVD Ediciones. 2001. Campaña Exige Dignidad. Amnistía Internacional. 2009.
Me enteré gracias al blog de Ney, muy muy recomendable, al igual que Masticable, la otra bitácora que comparte con Felipe y Olga. Decía tal que así:
Hace unos días, la oficina internacional de Amnistía Internacional, puso un mensaje en el muro de su página de Facebookbuscando gente que quisiera prestar sus blogs para escribir y difundir posts temáticos. También tuitearon la convocatoria.
[...]
Cada mes enviarán información y materiales sobre un asunto de derechos humanos. Podría ser un caso específico de un individuol o una comunidad en una situación de riesgo, o más ampliamente un tema de derechos humanos en que estén trabajando. Por la mayoría de los casos, habrá una acción para tomar. Nos pedirán escribir un post sobre este asunto en el blog. -> ya hemos recibido el primero, con abudante información sobre el trabajo actual de la organización de cara al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.
Ofrecen acceso a un espacio limitado para ‘Embajadores de la Voz’ en el sitio web de la campaña Exige Dignidad www.demanddignity.amnesty.org con la finalidad de compartir allí también el post. La comunidad es una red de más de 38,000 personas de 110 países preocupadas por los derechos humanos y la pobreza.
Pertenecer a una lista de correo cerrada de blogueros y blogueras.
Me gustó la idea y no tardé en apuntarme. La campaña (((Exige Dignidad))) de AI es la que hace sentirme plenamente a gusto en la organización. Los Derechos Económicos, Sociales y Culturales eran hasta ahora una laguna importante en el buen trabajo del Movimiento. Y relacionados con esta campaña serán los contenidos que manejaremos y adaptaremos a nuestra óptica personal quienes nos hemos ofrecido a participar en esta red mundial (ya hay gente de Colombia, Guatemala, Perú y más).
El jueves publicaré un post relacionado con esta iniciativa que iremos coordinando esta semana, aunque será la que viene, para el Día de la Mujer Trabajadora, cuando sincronicemos nuestros relojes, la mejor manera de ser más efectivos en nuestros objetivos.
Igual tienes un blog y te quieres sumar. No tienes más que escribir a jbloom(arroba)amnesty.org
"Quien tiene algo que decir tiene igualmente el derecho y el deber de decirlo. Sin embargo, es preciso que quien tiene algo que decir sepa, sin sombra de duda, que no es el único o la única que tiene algo que decir. Aún más, que lo que tiene que decir no es necesariamente, por más importante que sea, la verdad auspiciosa esperada por todos. Es preciso que quien tiene algo que decir sepa, sin duda alguna, que, sin escuchar lo que quien escucha tiene igualmente que decir, termina por agotar su capacidad de decir por mucho haber dicho sin nada o casi nada haber esuchado." Paulo Freire dixit