lunes, 22 de noviembre de 2010

I want to be a pilot

Un documental de Diego Quemada-Díez. 2006.


viernes, 19 de noviembre de 2010

Kulechov y otros efectos

La manera de combinar los planos de una secuencia puede alterar profundamente el significado de la misma (Efecto Kulechov). La sucesión de planos sin significado por sí mismos puede inducirnos a imaginar una acción que no se nos muestra. Raccord. Truco de los 30 grados. Los directores vagos o con las ideas poco claras son los que filman horas y horas de las mismas escenas desde diferentes planos. Luego el que "hace cine" es el montador. Hitchcock era de los que tenían en la mente plano a plano la película antes de rodarla. Grababa lo justo y así, de paso, evitaba que le pudieran cambiar nada los productores. También venía a decir que si algo se puede mostrar con imágenes para qué utilizar diálogos. Montaje interno y externo. "La soga" es un buen ejemplo del primero. Las tomas duraban lo mismo que los rollos de película. En este enlace, el director habla del montaje.

Lo escrito anteriormente son algunos apuntes mentales transcritos a vuelapluma y tomados hoy en la "Semana de Cine de Talavera", donde hemos asistido a una gran sesión de montaje en directo, haciendo uso de unas imágenes rodadas estos mismos días, emulando el final de Casablanca. Luego se ha proyectado El Acorazado Potemkin y, claro, he quedado maravillado con el frenético montaje.

Conclusión: el montador del Telediario tiene más poder que el presidente del Gobierno. Incluso más que la patronal.

He aquí una simpática manera de explicar el efecto Kulechov:

martes, 16 de noviembre de 2010

Shockwork Orange

shockwork orange

lunes, 15 de noviembre de 2010

Haiku

Puesta de sol en Atitlán (II)

pavón de cuerno
sobrevuela el drama,
cianobacteria.




Lo explico. Estoy haciendo un curso de fotopoesía, organizado por Un Cuarto Propio. La profe es Laura Rosal.

Lo que veis y leéis más arriba es un ejercicio consistente en escribir un haiku, breve poema de estructura rígida, al menos en su origen nipón. Siguiendo la tradición, versa sobre la Naturaleza. La fotografía la tomé hace dos veranos en Santiago Atitlán (Guatemala) en una puesta de sol, allí, de lo más normal. Ha sido el punto de partida.

Las 17 sílabas siguientes se refieren a un pájaro, reliquia del Pleistoceno, que aún se halla en las laderas del Volcán Atitlán y que, digo yo, algún que otro día batirá sus alas sobre las aguas del lago, del mismo nombre que el pueblo y el volcán, contemplando los efectos de la actividad humana sobre el ecosistema.

Desde hace unos años en sus orillas se ha detectado la presencia de un organismo similar a un alga que se reproduce de manera desproporcionada debido a los altos niveles de nitrógeno y fósforo que contienen los desechos que se filtran y vierten sobre el agua desde las industrias y casas que no cuentan con plantas de tratamiento ni desagües. Ese es el drama.

sábado, 13 de noviembre de 2010

No te preguntaré nada y no hablaré de mí

Con mucho tacto...