domingo, 29 de agosto de 2010

Cosas que los nietos deberían saber

cosas que los nietos deberían saber
La foto es mía. Los modelos: Zinar Ala y Hêvron.

"Cosas que los nietos deberían saber" es la biografía de un artista al que se le amontonan las desgracias personales, especialmente las familiares, justo cuando inicia su incierta carrera en el mundo de la música. La calidad literaria de la obra de Mark Oliver Everett no es apabullante pero consigue atrapar a través de las emociones al lector y despertar el interés por volver a escuchar (si alguna vez lo ha hecho) las canciones de Eels citadas en algunos pasajes y que reflejan lo que Mr. E. vivía, pensaba y sentía en momentos agitados de su existencia. Quizás la autocomplacencia que rezuma el libro haga perder cierta credibilidad al autor. Aún así, a este tipo le he cogido cierta simpatía.


He aquí la canción que da título al libro y que, al ver ciertas fotos que aparecen en el videoclip, encoge el estómago de quien haya terminado esta lectura.



Y esa es la canción que, quizás por ser la primera que escuché de Eels hace años, sigue siendo mi favorita. Además la versión en directo es bastante buena.

viernes, 27 de agosto de 2010

Münster, la ciudad de las bicicletas


El uso de la bici en Münster me ha dejado anodadado. No solamente es que la ciudad esté pensada para ellas sino que la gente las usa mucho. Para todo. Hombres encorbatados camino de la oficina, monjas octogenarias que salen del convento pedaleando, padres y madres que llevan a su prole al colegio, deportistas, personas mayores con la compra en la cesta. No he tenido oportunidad de conocer la ciudad en invierno pero tengo un amigo que afirma haber sido testigo de la misma bendita rutina bajo el frío, la lluvia y la nieve.

La manifestación conocida como Masa Crítica pasó por delante de nuestras atónitas miradas el viernes. Cientos y cientos de ciclistas y patinadores recorrían las calles de la ciudad con un ánimo festivo. La envidia me corroe. Son más de 4.500 km de carriles exclusivos para las bicis los que se pueden recorrer en una ciudad que no llega a los 300.000 habitantes. A cargo de los presupuestos generales del Estado mandaría a unos cuantos alcaldes y alcaldesas a Münster un par de días para que se convencieran de que existen otras formas de entender los espacios públicos y el transporte en las ciudades.

A la vuelta he podido constatar que Münster es la ciudad europea con más bicicletas por habitante y que, además, posee el mayor aparcamiento subterráneo para leezes (que es como se conoce a estos vehículos) de toda Alemania: caben 33.000. He aquí una pequeña muestra:





jueves, 26 de agosto de 2010

Carvalhais

Humo sobre Carvalhais

Este es el efecto al amanecer de uno de lo muchos incendios que están habiendo en territorio portugués durante el verano. Abajo se ve la aldea de Carvalhais, en São Pedro do Sul, que tuvo que ser evacuada pocos días después. Arriba la luna.

domingo, 1 de agosto de 2010

Lecturas de julio

Durante las últimas semanas he leído algunos libros de los que quisiera hacer una pequeña reseña en este blog antes de desconectar de la vida digital por otros tantos días.

Había oído hablar de Murakami y de sus deliciosas novelas en diferentes ambientes. Quizás sea una moda pero en este caso, y tras leer After Dark, me rindo a la evidencia de esta acertada tendencia. La noche (en general y en la novela en particular) da mucho de sí y las conversaciones y los personajes que en ella aparecen, se cruzan y se separan, no defraudan al lector, guiado por un narrador un tanto especial. Y sí, es deliciosa porque se disfruta del sólo hecho de leerla.

Hace justo un año, en el viaje que realicé por tierras cisjordanas, un compañero y amigo fugaz, David Perejil, me habló de un tal Amin Maalouf y de una de sus obras: Identidades asesinas. Ha sido, sinceramente, tras leerlo, cuando he descubierto que al autor libanés y francés le habían concedido el Principe de Asturias de las Letras y, buscando su conocido libro (al que por cierto escuché recomendar a Butragueño en un programa de RNE) Las cruzadas vistas por los árabes, que no hay que rebuscar mucho en las estanterías de las librerías sino acercarse a los mostradores de los más vendidos para hallar sus publicaciones. Se trata de un ensayo cargado de argumentos contra la intolerancia, que derriba tópicos y que si marcamos adecuadamente las citas (o como en mi caso doblamos las esquinas de las páginas donde se encuentran) nos ayudará, por su carácter pedagógico, en los innumerables debates identitarios que están a la orden del día.

Muñoz Molina me era hasta la fecha sólo conocido por sus artículos en revistas y periódicos. Beltenebros es un thriller bastante conseguido que se centra fundamentalmente en las historias, pasiones y debilidades de los personajes, siendo el contexto tanto político como histórico, a priori relevante, bastante secundario. No es una crítica negativa, es decir lo que me esperaba de una obra que, por otra parte, espero ver pronto en su versión cinematográfica.



La conjura de los necios era una de esas asignaturas pendientes tras haberlo abandonado a medio leer hace unos años y tras haberla cargado improductivamente en cada una de las incontables mudanzas que he hecho en el último lustro. Y me ha maravillado. Por las lecturas éticas y políticas que se pueden obtener, curiosamente, de personajes, por lo general, bastante desagradables y por la plasmación a través del esperpento de la sociedad estadounidense del momento. La historia del autor, John Kennedy Tool, no es menos novelística que la del propio Ignatius, por cierto. Y bastante triste.

Los Cuadenos de Kabul de Ramón Lobo pueden consultarse en la web de El País, que es donde se fueron publicando en su momento mientras el periodista cubría informativamente la capital afgana. En estos treintaitantos capítulos-posts se muestra una panorámica profundamente humana de la vida diaria en un país en continua guerra. Además el autor se plantea cuestiones acerca de la democracia, las guerras, la lejanía de la realidad por parte del personal occidental desplazado, el periodismo y el uso tendencioso de algunas palabras en el mismo.




Ahora estoy terminando La armadura del capitalismo de Alejandro Teitelbaum, un detallado estudio del impacto de las transnacionales sobre los derechos humanos.