sábado, 12 de julio de 2008

El olvido que seremos (II)

"Qué gran cantidad de equivocaciones las que cometemos los que hemos pretendido enseñar sin haber alcanzado todavía la madurez del espíritu y la tranquilidad de juicio que las experiencias y los mayores conocimientos van dando al final de la vida. El mero conocimiento no es sabiduría. La sabiduría sola tampoco basta. Son necesarios el conocimiento, la sabiduría y la bondad para enseñar a otros hombres. Lo que deberíamos hacer los que fuimos alguna vez maestros sin antes ser sabios, es pedirles humildemente perdón a nuestros discípulos por el mal que les hicimos" (Héctor Abad Gómez)

El olvido que seremos
Héctor Abad Faciolince
Seix Barral - Biblioteca Breve - 2007
ISBN: 978-84-322-1424-0

4 comentarios:

lachicagráfika dijo...

Toma ya! ahí es ná!

Agnóstico Apático dijo...

te ha gustado, eh? Tomo buena nota de esas sabias palabras de Héctor Abad... pero ahora tengo que apechugar con lo que hago/soy.

Mari dijo...

Ay que razón tiene!!!
Me lo he repetido algunas veces durante mi viaje en mi corta experiencia docente!!!

Agnóstico Apático dijo...

mari, también tiene sus ventajas ser profe joven. Hay que tener en cuenta lo que dice la cita pero tampoco es cuestión de prohibirse la docencia cuando se es joven.