domingo, 7 de septiembre de 2008

Computadoras en las escuelas

Cuando vuelva a España seguramente me lleve unos días ordenar nuevamente mi vocabulario. A fuerza de escuchar repetidamente palabras distintas o con usos diferentes a los de la madre patria y por la necesidad de hacerme entender, he incluido en el diccionario mental términos como ejotes, carro, celular o computadora. Puede que incluso le hable de Vd. a mis padres, lo cual no sé como se tomarían.

Esta última palabra, computadora, es la que más sale de mi boca en las últimas semanas por diferentes razones. La principal se debe a unas sesiones de capacitación, como aquí gustan (¿o ya no tanto?) llamar, o formación de maestros interesados en el desesperante, a veces, mundo de la informática, que estoy impartiendo. La formación en este ámbito de los docentes no es mucha, igual que en España, pero la necesidad de manejar algunas herramientas tecnológicas o la oportunidad de mejorar en su oficio gracias a ellas es, al igual que allí, cada vez mayor.

En estos días hemos estado viendo aplicaciones ofimáticas y teoría y práctica de la arquitectura del ordenador. Lo bonito ha sido poder reparar y recuperar, junto a uno de los maestros y para el conjunto del claustro de una escuela, cuatro compus desahuciadas. Hasta la fecha este centro disponía de tan sólo un PC útil, el del director, que todos los maestros usaban por turnos. Muchos centros educativos ni siquiera disponen de un equipo. La mayoría de las máquinas habían sido donadas por una empresa de dentífricos, por supuesto, previa extirpación de reproductores o grabadores de CD, lo cual ha hecho más tedioso el proceso de resurrección de las mismas. Los principales problemas que presentaban eran:

- El idioma: la única que se pudo encender inicialmente y el resto, según las íbamos recuperando, estaban en inglés, lo cual las convertía en un artefacto difícil de manejar.
- La fuente de alimentación de una estaba muerta.
- Módulos de memoria RAM desconectados o sucios.
- Un aviso de que la BIOS no estaba bien configurada (pila gastada) impedía iniciar el S.O.
- El conector IDE del disco duro no funcionaba.

Además de esto, en mis últimas semanas en territorio atiteco, el proyecto más grande de EMIS hasta la fecha rueda lento pero sobre firme. La nueva escuela, pública, que buscará la calidad educativa y enfocada a la formación ocupacional, erigida en uno de los cantones del municipio de Santiago Atitlán, ya dispone de internet, pronto recibirá la equipación informática y está acabándose de maquear para acoger primeramente a los profes que se formarán y llevarán a cabo el interesante proyecto educativo. Más tarde serán los alumnos quienes, en enero, llenarán de vida ese gigante de cemento y de hierro que tanta lata ha dado a la Sra. de la Mata.

El lunes habrá que tronar el cantón disparando la alarma para que se corra la voz de que habrá seguridad.

2 comentarios:

miquelet dijo...

Espero que tengáis mucho éxito, ya que, en Guatemala, los conocimientos informáticos pueden abrir muchas puertas a los alumnos.

Salud.

agnóstico apático dijo...

Gracias. He conocido a gente ansiosa por aprender y conocer más herramientas informáticas. Las oportunidades son pocas y esto puede además ofrecer una salida al gran desempleo juvenil de la zona.