martes, 16 de septiembre de 2008

Día de la Independencia

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Anoche pasaron una y otra vez por debajo de nuestro balcón decenas de niños corriendo y portando banderas y antorchas. Un grupo por cada escuela recorría las calles de Atitlán, siendo recibidos y animados por la gente parada en la calle. Después de cada uno, una comitiva de tuc-tucs y carros hacían sonar sus claxon insistentemente. Cosas como las que pasan en España cuando se gana una Eurocopa, o sea, casi nunca.

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Y seguramente en algún partido de la, aquí muy seguida, selección española durante ese torneo tuvieron que conocer la canción que una de las bandas tocaba durante el desfile de esta mañana. Puedo prometer y prometo que he escuchado la melodía de "Que viva España". Por lo que me contaba mi compañero J., maestro atiteco, no creo que fueran conscientes de ello.

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Otra de esas contradicciones que la Historia genera es que la bandera del pueblo es igual que la española. Ya la pudimos ver ondear en todo lo alto de la catedral para las fiestas de Santiago.

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Hablaba con J. de cómo en España la fiesta nacional, que conmemora justo lo contrario que la guatemalteca, es decir, el "descubrimiento" de América, apenas es celebrada por la gente. Bueno sí, se celebra el día de vacaciones de que disfrutamos y aprovechamos para irnos a la playa, pero poco más. Aquí es diferente. Llevan casi una semana con diferentes actos y desfiles en todo el país, con cierto tono castrense (reminiscencias de una sucesión de muchos gobiernos militares) y, aunque es día festivo, la mayoría de la gente sigue trabajando. Todo funcionaba hoy con más o menos normalidad. Aquí hay playas 100 veces más bellas que las playas del Levante pero igualmente hay 100 veces menos posibilidades de viajar.

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Es algo que me ronda mucho la cabeza. Qué pocos son los afortunados que conocen su propio país. Cualquier viajero extranjero con un poco de dinero en el bolsillo verá y disfrutará las maravillas de Guatemala, mientras generaciones y generaciones de nativos jamás recorrerán Río Dulce, verán una pirámide de Tikal o se bañaran en una playa del Pacífico o del Caribe. Muchos ni oirán hablar de ellas.

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