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jueves, 3 de agosto de 2006

¿Te apetece un café?

Tafari vende cervezas. Es etíope, aunque día a día cada vez más barcelonés. Siempre pulula por la misma plaza. Cuando le pillas eso otro que guarda bajo su pantalón te invita a una de sus cervezas; cuando no, te regala una sonrisa.

En su país, junto a su hermano, labraba la tierra y producía café. Desde hace años el precio al que lo vendían no les alcanzaba a cubrir los costes de producción. El tostador, que se enriquecía de forma desmesurada se llevaba el 64 % de los beneficios. Él tan sólo el 2. Así que cruzó el continente negro y un trozo de mar que casi acaba con él.



La mayoría de sus compañeros de África y Asia que pueblan el Raval se ganan la vida dignamente. Él no. Es un delincuente, pero la gente lo necesita. Se podía ganar la vida dentro de la legalidad, pero a tí te resulta más cómodo comprarle la lata de cerveza por un euro antes que moverte a una de esas tiendas que nunca cierran, a escasos doscientos metros, donde la puedes comprar a cincuenta y cinco céntimos a otro africano. Y además no tienes que irte lejos a buscar eso que tanto te relaja. Así que él te lo trae, aun jugándose el pellejo. Pero piensa: “mejor en la trena que en la miseria”.

Así sobrevive y sobreviven los suyos: su esposa y sus cinco hijos, que ya pueden ir a la escuela gracias al dinero que manda su padre. Le miran agradecidamente cada día en esa foto sepia que preside la choza. Su hermano ya no le espera, un golpe de mar se lo llevó cerca de Canarias. Lo que envía ni de lejos llega para tratar a su hermana. Tiene SIDA. Pero esa es otra historia.

Foto e Inspiración: http://www.comercioconjusticia.com/

1 comentario:

Anónimo dijo...

Al lado de mi casa hay una tienda de comercio justo. ¿Comercio Justo? ¡Y un carajo! En mi antiguo trabajo (una tienda étnica) se llevaban más del 200% en beneficios, y he visto los mismos artículos en la tienda de comercio justo 3 veces más cara que en mi antiguo trabajo. Es decir, los de "Comercio Justo" se llevan un 600% de beneficios.

Eso sí que es triste, beneficiarse a costa de la ética de unos pocos.