miércoles, 17 de marzo de 2010

Nuestra pasta para maricas y bolleras de Zimbabwe

¿Sabían Vds. que el malévolo* de Moratinos ha metido mano en sus bolsillos, ha hurgado en sus carteras y ha entregado la fastuosa cantidad de 28.810 € a una banda de bolleras y maricas, encima negros, de Zimbabwe?.

Pues sí. Y yo, gracias a Dios, me enteré ayer por un compañero de trabajo que, lógicamente cabreado, se desgañitaba difundiéndolo a los cuatro vientos tras a haberse enterado a su vez, supongo, por algún respetable, riguroso y honesto medio de comunicación.

A todas luces indignante que se emplee ese dineral en dárselo a una asociación de gays y lesbianas cuando aquí hay tantos agujeros por tapar- decía. Porque, mientras en España haya necesidades no debiéramos soltar ni un duro, que en todo caso deberían ir para comprar un cacho de pan a esos niños con moscas en la cara.

Me gustaría además conocer los sueldos de todos esos directivos de oenegés que reciben pasta del gobierno, saber dónde se queda el dinero, que luego no llega nada. Eso decía mi compi.

Y ahora, más en serio, digo:

- ¿Todavía no somos conscientes de la crisis perpetua de derechos humanos que se vive en tantos lugares del mundo?

- ¿Es tan difícil comprender que reconocer la homosexualidad en determinados países, por ejemplo Zimbabwe, puede conducir a la cárcel o la muerte?

- ¿Somos incapaces de reconocer que la pobreza es relativa y que "la mayoría de los habitantes de los países pobres añoraría disfrutar de unas pocas horas de punto más crítico de nuestra recesión económica", como dice acertadamente Carlos Taibo en "Su crisis y la nuestra".

- ¿El reparto de la riqueza ha de limitarse a la caridad en época de bonanza?

- ¿Por qué sale ahora una noticia de agosto de 2009?

Zimbabwe es más conocido por su homofobia y extremistas discursos lanzados por su presidente Mugabe, incluídas algunas afirmaciones en las que asegura que la homosexualidad no es un fenómeno africano, sino una degeneración que proviene de la decadencia de los países occidentales.

La homosexualidad es ilegal en Zimbabwe y algunas personas han sido perseguidas y castigadas por su orientación sexual, incluído el que fuese el primer presidente del país, Banana. Por otro lado, existen bastantes y muy activas  organizaciones de gays y lesbianas en Zimbabwe, lo que ha provocado la aparición de un debate público sobre el tema (aunque no siempre muy fructífero). Aunque la homosexualidad permanece siendo ilegal y condenada por los oficiales del estado, estas organizaciones han ganado bastantes juicios contra el gobierno, que intentaba callarles, y parece que todo lo relacionado con la homosexualidad está comenzando a salir del armario de lo que hasta hace muy poco se  consideraba tabú. (Afrol News)

Tras escuchar comentarios de este tipo entre gente formada y supuestamente progresista, acrecentarse el desempleo y las injusticias sociales, y después de ver ayer "la Ola", no me extraña que resurjan movimientos totalitarios de carácter fascista como los que se describen en la película o como los que ya hemos vivido. La amnesia parece generalizada.

* Para mí lo es, aunque por otras razones, como éstas.

La primera imagen está tomada del blog Corazones africanos.

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