viernes, 12 de marzo de 2010

Carlos Taibo y el decrecimiento

imagen tomada del flickr de Reven


Como es habitual usaré este espacio para difundir algunas ideas, propuestas y realidades que creo merecen ser conocidas, a la vez que este ejercicio me sirve de fortalecimiento de la memoria, aunque sea virtual, y por tanto de diario para ser consultado en caso de tener dudas existenciales o perder el norte en algún momento futuro.

No cabe duda de que las reflexiones de Carlos Taibo, un auténtico señor profesor de verbo ágil, increíble capacidad esquemática, y uso constante de acertadas y clarificadoras metáforas con gotas de humor en sus relatos (casi cuentos) y análisis políticos, son más que adecuadas para incluirlas en esta categoría.

Transcribiré tal cual las anotaciones que fui tomando durante la concurrida conferencia de ayer en la sede de CNT con motivo de su centenario de existencia como sindicato libertario, empezando por lo escuchado en una entrevista previa en la que dijo que la socialdemocracia y el leninismo pretenden cambiar la sociedad una vez alcanzado el poder. El decrecimiento y el anarquismo no.

- Tres precisiones iniciales: cualquier propuesta anticapitalista ha de ser antipatriarcal, decrecimentalista y autogestionaria.

- ¿El Tercer Mundo ha de decrecer?. NO, pero tienen que tomar nota de los errores de los países "desarrollados".

- ¿Y los pobres del Norte, por ejemplo una viuda con pensión de 300€.? NO.

- El crecimiento continuo ha provocado: (1) menos cohesión social, (2) daños irreversibles al planeta, (3) agotamiento de los recursos, (4) expolio de recursos humanos y naturales de países pobres, (5) un modo de vida esclavo (+ bienes, + consumo).

- Fábula del pescador mexicano y el banquero de Harvard (se puede leer pinchando sobre el enlace). Taibo añadió que falta un dato en esta historia: No sabemos nada de lo que hacía la mujer del pescador.

- Cuba tiene un gasto sanitario per cápita alrededor de 200 € y EE.UU. de 5.000 €. 20 a 1. La sanidad cubana en cambio cubre a toda la población.

- Excepto en los estadios iniciales del desarrollo (cuando el dinero es necesario para cubrir las necesidades básicas), el desarrollo consumista es indicativo de infelicidad.

- No puede haber un crecimiento ilimitado con recursos limitados.

- Metáfora 1: Después de Kioto, el barco que nos lleva directamente al acantilado redujo su velocidad de 25 nudos a 23, por tanto tardaremos 4 ó 5 horas más en caer.

- Metáfora 2: En el Titanic no había suficientes botes como para que subieran todos los pasajeros. Si con la madera de los camarotes de lujo se hubieran hecho más botes, se podrían haber salvado todos. Hay que agredir los intereses de la minoría que chupa del trabajo de la mayoría.

- Metáfora 3: En un estanque un nenúfar se reproduce a razón de 1 por día. Pasarán 30 días para que el estanque quede colapsado y mueran todos. En el día 29 quedará la mitad por cubrir y en el día 28 una cuarta parte. Aunque consideráramos que estamos en el día 26 y quedara 1/16 parte, tendríamos que darle mucha más importancia de la que aparenta por la geometría de la progresión.

- Al respecto de la clase política: “Por supuesto, aquellos que preconizan un “cambio radical de la estructura política y social” pasan por ser utopistas incorregibles, mientras que aquellos que no son capaces de ver más allá de su nariz en dos años en el futuro, son evidentemente los realistas
(Cornelius Castoriadis, citado por Ridoux, p.91).

- 5 propuestas: (1) primacía de la vida social, (2) ocio creativo, (3) reparto del trabajo, (4) reducción del tamaño de determinadas industrias, transportes, etc... (5) lo local frente a lo global, (6) sencillez y austeridad voluntaria.

- 4 ejemplos: (1) economía sostenible de los cuidados, (2) solidaridad y gratuidad en la familia, (3) pueblos primitivos armónicos con el medio ambiente, (4) metáfora de los indios brasileños en la que se les ofrece un cuchillo 10 veces más eficiente para cortar la leña y que ellos utilizan para acabar teniendo 10 veces más tiempo libre.

- Hay que reducir sectores económicos enteros (como la industria automovilística) y acabar completamente con otros (industria militar).

- Estos sectores se sustituirían por aquellos otros que cubran las verdaderas necesidades sociales, repartiendo a su vez el trabajo.

- El movimiento pacifista entró en conflicto con el sindicalismo hace 30 años por la defensa o no de la industria militar. Ahora ocurre algo similar entre decrecentistas y sindicatos a cuenta de la industria automovilística. Los sindicatos no deberían contentarse con la reivindicación constante de la mejora del salario.

- Las únicas campañas públicas que se han llevado a cabo por una reducción en el consumo han sido por el agua, no tan controlada por la empresa privada. Cristina Narbona apoyó una acción puntual para no usar durante 30 minutos la luz y las grandes empresas energéticas se quejaron. Fue destituida.

- José María Fidalgo dijo que los empresarios no entenderían que se parara más de 15 minutos para protestar por la guerra de Iraq. Por eso CC.OO. convocó un paro de tan sólo cuarto de hora.

- La alta velocidad está provocando la desertización ferroviaria y se ha levantado sobre la base de los impuestos de todos para que la utilicen las clases altas. En un futuro inmediato, cuando el precio de la gasolina sea de 5 ó 6 €/l, ¿quién usará las autovías que está construyendo el gobierno?.

- Hace unos años se tradujo al castellano un libro de un periodista alemán llamado Carl Amery. El libro se titula Auschwitz. ¿Comienza el siglo XXI?. ¿Qué es lo que nos dice Amery? Lo que señala es que estaríamos muy equivocados si concluyésemos que las políticas que abrazaron, ochenta años atrás, los nazis alemanes remiten a un momento histórico coyuntural y, por ello, literalmente irrepetible. Antes bien, Amery sugiere que debemos examinar con detalle el sentido preciso de esas políticas porque bien pueden reaparecer entre nosotros, no defendidas por marginales grupos neonazis, sino alentadas por algunos de los principales centros de poder político y económico. Estos últimos, claramente conscientes de la escasez que se avecina, se mostrarían firmemente decididos a defender una suerte de darwinismo social militarizado encaminado a preservar para una estricta minoría los limitados recursos que se hallan a nuestra disposición. (Lo he sacado de aquí).

- Las personas sensatas somos revolucionarias porque somos sensatas y somos sensatas porque somos revolucionarias.

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