jueves, 24 de junio de 2010

¿Seré un hortera?



En Valdepeñas he tomado mis primeros biberones, petit suits, cola caos, cafés y, sobre todo, vinos. Si hablamos de sólidos es allí donde mantengo a mis padres y a mi abuela, donde conservo a algunos de mis mejores amigos y donde cada cierto tiempo unas distendidas raíces me arrastran.

Las fiestas más célebres, las de la vendimia en septiembre, suelen venir señaladas en los calendarios de propaganda que pululan por mi casa. No ocurre los mismo con la feria de agosto, a la que apenas he acudido en los últimos 29 años. Antes tampoco.

Odio los patriotismos y sus absurdas exaltaciones. Y si alguna vez hablo con especial insistencia de la gastronomía o la cultura de mi pueblo no es por orgullo (sentimiento que sólo entiendo cuando se refiere a un producto de uno mismo) sino por tocar las narices o por simple melancolía.

Después de esta (quizás innecesaria) introducción os cuento que esa imagen de arriba que, cumpliendo con todas y cada una de las bases establecidas por el ayuntamiento, ha ganado y luego perdido el concurso de carteles para la feria de 2010, contiene los siguientes textos (que nos ha descifrado la noticia de miciudadreal.es), a ambos lados de la torre de la iglesia (podéis comprobarlo pinchando sobre ella):

“Pero he aquí el quid de la cuestión; de todas formas siempre será igual.
(pero que no se pueden olvidar todas nuestras grandezas, que queremos y amamos).
Es una feria de horteras, que es lo único que hay en este pueblo.
(hablando en términos generales)
Pero hoy en realidad es igual como te lo tomes, acompañado o solo, para estas ciudades tristes.
Para los que salen de fiesta recomendamos: no vamos a hacer un análisis completo, pero sí que sería estupendo empezar por la atracción favorita de todos… todo esto para acabar con esas supuestas reglas escritas por esos “locos” de mierda que solo saben leer y cumplir normas que no llevarán a nada”

Después de leer esto, diría cuatro cosas:

- Aunque no conozco el resto de carteles participantes en el concurso, a simple vista, éste me parece bastante bueno.
- Creo que a la diseñadora le ha faltado creatividad en la crítica y ha resbalado hacia el insulto generalizado. Provocador sí, pero poco elegante e injusto también.
- Me llama la atención que en ningún medio se mencione el nombre de la artista. Sería interesante que saliera del anonimato y, si quiere, se explicara.
- No me parece razonable que el ayuntamiento le haya retirado el premio al descubrir el contenido de los garabatos. A lo hecho pecho.

5 comentarios:

Pedro Mellado dijo...

Pues a mi, partiendo que puedo ser cualquier cosa en éste mundo menos artista, me parece regulero. Tampoco me suelen gustar los que eligen en los Carnavales de mi pueblo, pero ya te digo que nací sin creatividad y sin sentido artístico (a cambio de éste cuerpo xD)

Ahora bien, lo del Ayuntamiento aunque sea inaceptable es "lógico", nuestra sociedad rechaza, aisla y margina la crítica. Y si a los manchegos nos dicen horteras y/o paletos, peor.

manueldavid dijo...

jajaja, qué bueno lo del cartel, y más surrealista todavía lo del ayuntamiento.

Aunque la crítica no sea muy profunda, es necesario lanzar señales de humo de vez en cuando por si a alguien le sugieren algo, ¡y qué mejor forma que mediante la expresión artística, sea mejor o peor!

Saludos.

ottoreuss dijo...

Yo lo siento, pero esta chica es mi heroína

agnóstico apático dijo...

Pedro, a mí me sigue pareciendo original el cartel y bueno para ser el oficial de la feria. Lo de la crítica es cierto. No estamos preparados para ella, aunque insisto en que podía haber sido más sutil.

manuedavid, el arte ha sido utilizado siempre para la crítica y la propaganda, en muchos casos del propio poder. Me quedo con la primera opción.

otto, no lo sientas, me parece estupendo. A mí me gustaría felicitarla también por su valentía y originalidad. Enhorabuena, por cierto, por esa portada en Menéame.

El Atractor Adecuado dijo...

valor ha tenido para hacerlo, humor para plantearlo, pero ingenio, le faltó un poco...coincido con Agnóstico en que pudo hacer una crítica algo más satírica e inteligente. Caer en el desprecio generalizado es muy fácil, ya que ha urdido esta "broma" tan bien, porque lo ha hecho bien, y encima el cartel es bonito, podía haber rematado con algo con más estilo que a buen seguro, hubiera llegado a todas las pareces del pueblo...