martes, 8 de junio de 2010

Huelga

Como he leído twiteado, hoy ha sido más bien un día de protesta contra los sindicatos que contra el gobierno, aunque no faltan razones para ello. Para que os hagáis una idea, en mi centro de trabajo ha secundado la huelga entre el 1 y el 5% de los compañeros. Yo no.

Soy consciente de que al escribir este texto me introduzco en un terreno resbaladizo en el que no me manejo bien, principalmente porque aún mantengo serias dudas sobre cuál era la decisión que personalmente debía haber adoptado hoy. Espero que los comentarios que aquí se dejen sirvan para despejarlas.

Primero he de explicar de qué sí estoy convencido. Y esto es:

- Los recortes sociales van a aumentar la pobreza entre los ancianos y adelgazar el estado social, que ya de por sí está a la cola de la Unión Europea.
- Además las medidas que congelan las pensiones y recortan los salarios de los funcionarios públicos son injustas (además de generar agravios comparativos entre ellos mismos) porque se hace pagar la crisis a quienes no han tenido la principal culpa de ella, dejando impunes a sus autores, cuando había otros posibles ajustes que no tocaran el gasto social y que eran más equitativos.
- Son impuestas por organismos internacionales no democráticos como el FMI, la OCDE o los llamados "mercados" (que son realmente especuladores que dirigen nuestras vidas y que tienen su refugio en los paraísos fiscales), ante los que el gobierno no ha rechistado.
- Es necesaria una movilización de toda la clase trabajadora (quizás una huelga general) para marcar una posición de fuerza que pueda parar la maquinaria neoliberal que se está imponiendo de manera brutal y empujar hacia un cambio de modelo económico.

Pero... ¿era esta huelga la mejor de las opciones? ¿tienen los sindicatos legitimidad y representatividad entre los funcionarios públicos? ¿están los funcionarios dormidos al calor de su estabilidad? Buscando respuesta a estas cuestiones durante los últimos días dediqué algo de tiempo a conocer y contrastar opiniones. Entre ellas, está la de Santiago, profesor de filosofía que se decantaba por no secundar la huelga con las siguientes razones (son extractos de un artículo más completo):

- [...] Después de cuatro millones de parados y no manifestarse ni una vez, ahora convocan una huelga para salvar las apariencias, ya que “cantaría mucho” no movilizarse ante un recorte salarial y social como el que ha caído. Viendo que UGT o CC. OO. viven de las subvenciones del gobierno, lo único que se pretende es que esta huelga sea un día de paseo y banderola sin más consecuencias.
- [...] Al trabajar en un instituto público, los padres de mi alumnado serán gente de clase media (muchos funcionarios como yo) que no tienen la culpa de absolutamente nada. Si, al menos, mis alumnos fueran hijos de banqueros…
La huelga ha sido convocada después de que la medida se aprobara en el Parlamento. [...] ¿Qué sentido tiene manifestarse contra algo que ya ha sido aprobado? Tenemos certeza absoluta de que está huelga no va a cambiar la medida… [...] ¿Qué sentido tiene una protesta contra un sistema regulada por el propio sistema que, además, viendo sus resultados, no cambia el mismo sistema? [...]
- [...] ¿Alguien se creerá que nos movilizamos por el bien de la sociedad y no por nuestro bolsillo cuando hemos estado en silencio todos estos años? Entendería que los empleados del sector privado se sintieran ofendidos por esta huelga. Tristemente, esto consigue enfrentar a los pobres contra los pobres.
A pesar de todo, no quiero que mi no asistencia sea considerada como una victoria por parte del gobierno. [...] Así, un instrumento de protesta, entendido como prensa, es este Blog, reforzando además la idea de que Internet es un medio democrático de comunicación y expresión de ideas (quizá sea la futura forma de hacer política viendo que la tradicional está fracasando).

De estos argumentos, que, junto a un compromiso previo con unos alumnos que no podía anular, me han hecho decantarme por acudir al trabajo, el segundo es el que me parece más dudoso, ya que una huelga inevitablemente causa molestias sí o sí a terceros en cualquiera de los casos. Todos estos puntos vienen rebatidos por otros compañeros en los comentarios del post.

Si os animáis aquí también se puede debatir.

2 comentarios:

Reven dijo...

Es evidente que los sindicatos han salido tarde, han salido mal y probablemente no va a cambiar nada. ¿Por qué había que salir? Simple, para cambiar eso, para darle la vuelta al Status Quo.

Uno no puede pedir que sean más bélicos si cuando movilizan uno no va ni tampoco puede exigir tras esto que vuelvan a movilizarse. Al mismo tiempo una de las maneras más efectivas de cambiar la ideología de las bases sindicales ha sido siempre ir a sus manifestaciones y enseñarles lo que opina el pueblo de aquellos que sus direcciones sindicales están haciendo y nada da más legitimidad que acompañarles en su error aunque sea a la cantinela de un "no lo habéis hecho bien".

Al mismo tiempo esta huelga caliente el rumbo hacía una huelga general.

Yo en Granada personalmente he visto como se vaciaban las facultades y los centros de empleo así que me congratulo, supongo que el seguimiento habrá sido de ser igual en todos lados del 80 y tantos por ciento, pero teniendo en cuenta que en muchos institutos no es así y que no puedo generalizar le echo un 60% o cerca.

En otras ciudades no lo sé.

Recuerda: No le puedes pedir a nadie que haga algo si cuando lo hace tu pasas.... es solo un consejo, no te acuso de nada.

agnóstico apático dijo...

Quizás se me olvidó un detalle en el post y es que fui a la concentración de los sindicatos de hoy mismo. Eso lo tenía claro. Lo que no tenía tan claro, sinceramente, es el tema de la huelga. Pero agradezco tu opinión. Creo que tienes bastante razón.

En Ciudad Real el seguimiento ha sido escaso. En mi centro de enseñanza "oficialmente" han secundado la huelga 2 personas de 100 que componen el claustro. Algo ha fallado claramente. Y esa falta de movilización a mí me ha desalentado también.