jueves, 4 de diciembre de 2008

Cayo Lara y la ley electoral

A lomos de la Mentor morada hemos pasado la tarde yendo de aquí para allá y de allá para aquí acudiendo a las diferentes charlas y mesas redondas que la ciudad culiparda nos ofrecía a tod@s, aunque hayamos estados un@s po@s, muy poc@s.


Así pues el primer round ha sido la conferencia de Cayo Lara, que en un 90% me podía haber ahorrado por la sensibilización y toma de conciencia que desde hace ya tiempo tengo al respecto de las injustas leyes electorales y sus inseparables circunscripciones provinciales, que determinan la composición de las diferentes cámaras representativas. El infatigable Cayo ha insistido con el tema hasta el final y sólo en el turno de preguntas han salido algunos asuntos, si no más importantes, sí más interesantes para un servidor, aunque han tenido poca o pobre respuesta por parte del ponente. Asuntos como la financiación de las campañas electorales, la participación ciudadana o la consideración del voto en blanco. También la próxima dirección y coordinación de IU.

A resaltar:

- No son los nacionalistas los beneficiados por la ley electoral sino los partidos mayoritarios, siendo UPyD, pero sobre todo IU, los grandes perjudicados. Además se evidencia la demagogia de quienes critican el gran peso político que se les concede a los nacionalistas y a la vez impiden reformas que beneficiarían a partidos de ámbito estatal.

- También es demagógica la postura de los que defienden las circunscripciones provinciales porque ha de haber una representación territorial compensada y a su vez emplean a los cuneros a su antojo partidista.

Fuente de la imagen: Ecodiario

2 comentarios:

Pedro Mellado dijo...

la verdad es que la solucion es complicada, porque lo de una circunscripcion es quizas un poco bestia, y hace poco cuando salio el debate las posibles propuestas no me convencian, si quiera la de IU. Por lo demás completamente de acuerdo contigo, y vaya foto has puesto de Cayo xD

agnóstico apático dijo...

La de IU, ya que no es necesaria reformar la constitución, no me parece mala. No porque no haya que reformarla sino porque no haya que esperar un siglo para acometerla.

Este blog siempre tiene una pizca de cachondeo... en este caso va en la foto.

Saludos, Pedro.