miércoles, 24 de diciembre de 2008

Antisistema

Esta entrada está programada. Supongo que en estos momentos estaré intentando hacer valer esas clases de inglés que con tanto empeño mis padres advirtieron como necesarias cuando a uno lo que le apetecía era jugar al balonmano o alcanzar distorsiones sustanciales con la guitarra eléctrica. Esto de la globalización ha hecho posible (efectos destructivos aparte) que mi hermana curre en Londres en una empresa japonesa, mientras vive con una estona y una italiana. Allí estamos unos días antes de regresar a Guatemala. Me siento demasiado afortunado.


La pasada semana dos impecables artículos trataban el significado de la palabra antisistema (Entre los dos textos la palabra aparece 20 veces, por cierto. Prepárense). Etiqueta que con mucha frecuencia se utiliza con ánimo despreciativo, ligándola a una determinada estética, a lo violento o a lo antisocial. Lean, lean (si quieren, claro):

Aclaración - Juan José Millás (Elpais.com)

A ver si nos ponemos de acuerdo con el significado de las palabras porque esto empieza a parecer la Torre de Babel. Esos chicos que se encadenan a las puertas de una reunión del G-8 no son antisistema. Por el contrario, lo fortalecen al dar trabajo a la policía. Antisistema es el que bombardea un país entero amparado en una documentación falsa fabricada por él mismo. Antisistema es el cómplice de esa acción. Antisistema es el que colabora en el traslado ilegal de seres humanos secuestrados a punta de pistola para ser torturados en agujeros antisistema como Guantánamo. Antisistema es el juez que en vez de comportarse como un poder del Estado hace declaraciones propias de un tonto del culo. Antisistema es el que pretende convertir a la Universidad en la correa de transmisión de los intereses empresariales. Antisistema es el banquero que da préstamos a personas que no tienen ninguna posibilidad de devolverlos. Antisistema es el tasador que valora en 100 un piso de 70. [leer más...]


Antisistema en Ciudad Real - Gonzalo Plaza, ciudadano en blanco.

En estos días, cuando se menciona el término “antisistema” es, casi siempre, para hablar de violencia y vandalismo. Los medios de comunicación, especialmente la televisión, nos brindan, de cuando en cuando, noticias de las actuaciones esos grupos antisistema, o también antiglobalización, que casi siempre consisten en escenas de encapuchados lanzando cócteles molotov, contenedores y cajeros quemados, escaparates rotos… Sin embargo, esos “antisistema”, los que lo son realmente, sólo suponen una minoría dentro del conjunto de los “ciudadanos antisistema”. Los demás, la inmensa mayoría, defienden sus convicciones sin recurrir al vandalismo. Sólo que no salen por la “tele”.

El pasado domingo, el Sindicato CNT de Ciudad Real convocó una concentración en la Plaza del Pilar contra la famosa directiva europea de las 65 horas, que se votará este miércoles en el Parlamento Europeo y que supondría, de aprobarse (ya sea ahora tal cual, o dentro de un tiempo levemente modificada), un nuevo retroceso, tal vez el mayor de todos, en los derechos laborales de los trabajadores europeos. Una nueva vuelta de tuerca a la precarización del empleo en Europa y, por consiguiente, en España.

Pues bien, esa concentración, transcurrió, durante hora y media, de forma totalmente pacífica. No se quemaron contenedores ni se rompió ni un solo escaparate. Aunque se llegó a recordar al adolescente muerto hace unos días por un disparo de la policía griega, nadie la tomó con los cajeros, los escaparates, ni se tiraron ladrillos a las comisarías de Ciudad Real. Y los allí presentes eran todos, sin excepción, antisistema. Y es que antisistema hay muchos. Antisistema es todo aquel que se posiciona, de alguna manera, contra el “Sistema”. Una parte de ellos lo hacen, por ejemplo, para intentar cambiar aquellas consecuencias del funcionamiento normal del Sistema que vulneran los derechos de las personas. Es decir, antisistema es quien actúa contra el paro, la precariedad laboral, la siniestralidad laboral, la pobreza, el hambre, la miseria, la falta de vivienda digna… o también, entre otros muchos y variados motivos, contra nuestro demencial Sistema educativo o el creciente déficit democrático (los que trabajan por la democracia, allá donde esta brilla por su ausencia, también son antisistema). Y es que el “pack” de los actuales sistemas de gobierno contiene algunos aditivos que no son en absoluto deseables. Salvo para los que no los padecen, naturalmente. [leer más...]

7 comentarios:

JoPo dijo...

LA DE MILLAS ME PARECE para tener en cuenta. Y muy acertada, ya ke describe a kienes kieren usar el sistema para sus intereses, converiendolo en inutil

Le Mosquito dijo...

Un abrazo sistematizado, pero a base de bien, Agnos.
:)

pcbcarp dijo...

Yo no soy antisistema: soy extravagante (en inglés, autsaider)

Black! dijo...

querido amigo... vienes a Guatemala otra vez? al menos eso interpreto en el inicio de tu entrada... hablame si vienes ahora si tiene que haber algo bueno jajaja

espart dijo...

Nada, que fisgonenado fisgoneando un rastro me ha llevado hasta aquí. Y en fin, para que la cosa no quede en eso te dejo constancia con una frase anti-antisistema del gran Eduard Fernàndez (a modo de "exégesis" jeje):
«Ya que el sistema nos chupa la sangre, al menos que nos chupe también la polla».
Deica logo.

agnóstico apático dijo...

JoPo, Millás tiene una pluma muy afilada. No suele fallar en sus incisiones...

Le Mosquito, abrazo sistematizado asimilado. Nos alegra verle por aquí. Un abrazo.

pcbcarp, ya sabía yo que no te sumarías a ningún rebaño.


Black!, ya estoy por aquí. Si vienes por Pana o Atitlán, ya sabes...


espart, interesante frase. ¿Qué es eso de "Deica logo"? Saludos.

espart dijo...

Es galego. Te dejo que lo averigües.
Hasta luego ;-)