miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cerrando picos en Letonia


La segunda vez que aterrizamos en Riga conocimos a un tal Arvydas, lituano, que prometió llevarnos a Vilnius en coche y del que nunca más se supo. Y menos mal que no apareció al día siguiente a las 7 de la mañana tal y como habíamos acordado, porque no sé hasta qué punto era fiable aquel tipo al que tuvimos que despertar a empujones en el avión y que se bajó todavía afectado por la cantidad de bebida que había ingerido en el vuelo desde San Petersburgo. Apenas estuvimos 48 horas en la capital letona entre la primera y la segunda estancia pero la casualidad y el tiempo han hecho que conociéramos a Luíze, a quien la vida le pone, una persona con un ratio inteligencia/edad desorbitado y a través de ella podamos seguir algunas cosas de uno de los países de la Revolución Cantada. Las últimas noticias: auténticos dislates.

Habrá que andarse con ojo la próxima vez que vayamos a Letonia con eso de opinar alegremente sobre las cosas del dinero. No es algo que uno vaya haciendo allá donde se encuentre de forma habitual, pero imagínense que les da por hacerse los graciosetes un día en un concierto del que son protagonistas y animan a las masas a sacar la pasta de los bancos, que uno no se puede fiar de ellos, que miren la que han liado y aquí los únicos que se ven obligados a cerrar con esto de la crisis son los pequeños comercios y no ellos. Después de hacer esto les acusan criminalmente, código penal en mano, de difundir información falsa sobre el estado del sistema financiero.

Imagínense que después de esto se ven forzados a pedir perdón. Y lo hacen.

Imagínense que no son los únicos.

3 comentarios:

Iza dijo...

y lo más triste es que no sé que puedo hacer a moverlo en alguna manera, aunque buzz entre lxs bloggers y los medios convencionales aumenta...

y gracias por publicidad, ya sobreviviremos - es que tenemos diversión en sangre, lo obtuvimos con leche de madre

tó, L.

miquelet dijo...

¿Ampliarán la prohibición a todas las malas noticias? Así conseguiremos que los diarios parezcan cuentos infantiles y que todos los letones vivan felices tapados con cartones durmiendo en la calle.

Salud.

agnóstico apático dijo...

Iza, es que es algo bastante grave a mi parecer... Deberías hablar más de estos temas. Los demás poco a poco haremos de caja de resonancia.

miquelet, está claro que no se pueden obviar los intentos de censura que en el occidente democrático se nos intenta a veces imponer.