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viernes, 20 de octubre de 2006

Primeras correrías y semblanzas inéditas de Lackland y Agnóstico Apático (Capítulo I)

Érase una vez en la seca llanura manchega una aldea bravía, con más de cien tabernas y una sola librería, en la que habitaban dos inquietos infantes conocidos como Lackland (los anglicismos eran muy comunes en aquel ilustrado poblado) y Agnóstico Apático. El primero recibió este apelativo puesto que nunca se supo ni se sabrá jamás probablemente dónde nació. No precisó como Sánchez Dragó solicitar ser un apátrida, pues desde sus primeros pasos ha acarreado el peso de esta desgracia que le ha acompañado hasta el día de hoy. Nacer siendo un paria desarraigado de no se sabe dónde no es fácil ni recomendable para un niño tan sensible como él y esto, inevitablemente, ha marcado su personalidad, caracterizada por una enfermiza búsqueda de su identidad, oculta bajo su aparente anarquismo internacionalista.

Por su parte Agnóstico Apático nació con casi un mes de retraso pues su cráneo había quedado encajado en las ingles de su madre, quedando cabeza-abajo los 9 meses y 3 semanas largas de embarazo (en las fotos -Apático es el de la izquierda en ambas- se puede observar la deformidad craneal y su forma ovalada). La consecuente hiperirrigación cerebral que este hecho conllevó le ha marcado de por vida, generándole un agrio carácter y un escepticismo totalitario, actitud advertida desde el día de su bautizo, en el que no dudó en rechazar de un manotazo el agua bendita que el cura párroco de la aldea se disponía a verter sobre su cabecita.

Con apenas tres meses el primero y unos días el segundo ya habían topado el uno con el otro, mientras Mamá Apática se recuperaba de la cesárea en una clínica de Culipardilandia, clínica que volverían a visitar años después por una ridícula lesión (por la forma en que se produjo) en el peroné de Lackland.

La primera foto (tomada por algún paparazzi cuando comenzaban a conocer el complejo mundo femenino, con las hormonas precozmente desatadas) nos ayuda a comprender que nunca ha existido conflicto entre ambos por una mujer. En este caso Lackland solicitaba a Dios (era muy religioso en aquellos años) que le enviara otra amiguita para jugar a la pelota que le había arrebatado a Apático minutos antes.


Continuará...

6 comentarios:

Carol dijo...

Ke tiernos, ke guapos, con esos bombachos tan resultones, y los jerseises de la agüela...

Agnostico, me vas a permitir que dude pero ¿seguro que Lack no estaba admirando el escote a alguna vecina? XDDD

bue, que puedo decir... si es que me se cae la baba... jijiji

ASR dijo...

No lo recuero muy bien, y eso que fue hace unas semanas, pero puede que estuviera declarándose a alguna Julieta. Lack era un romanticón que se iba a las eras a por flores para las muchachas de la aldea que le gustaban.

Carol dijo...

Pues adviertele que a las mozuelas de hoy en día no se las conquista con flores, sino con cogollitos de maria XDDDDDDD

Anónimo dijo...

Ja, ja, ja. ¡¡¡Los origenes!!! ¡¡¡El comienzo!!!! Agnoscito y Lacklandcito.

Muy bueno. XDDD

Anónimo dijo...

cosa más tienna oches.... si casi me se cae una lagrimita y tó, qué monos, hasiendo manitas, tuyo es mío no, el corro de las potatoes is particular la la la la.

Soy Rosel dijo...

jaja me encantan las fotos, sobre todo los bombachos que lleváis. No tienen desperdicio!!