viernes, 6 de junio de 2008

6 de junio

Dicen que "Valdepeñas es una ciudad bravía, donde hay más de cien tabernas y una sóla librería". Esto no es tan así como seguramente tampoco sea tan cierta la versión idílica y heróica de la batalla del 6 de junio de 1808 contra las tropas napoleónicas que hemos escuchado hasta la saciedad y de la que hoy se celebra el II centenario.

Desde pequeño he pasado cientos de veces por la avenida principal de mi pueblo (bueno: "muy heroica ciudad", título que otorgó el bueno de Fernando VII) llamada 6 de junio, aunque la mayoría de la gente la conoce como calle Ancha. También me he tomado cientos de cañas en uno de los bares más conocidos: el 6 de junio.

Obviando el pollo que se ha montado con la estatua que servirá de recuerdo de tan insigne día, diré que este tipo de macrocelebraciones patrióticas me parecen verdaderamente innecesarias. Los pueblos han de recordar su pasado, me parece importante, para construir su futuro, pero hay una verdadera obsesión con la sangre que no acabo de entender. Vale que los que por aquel entonces habitaban Valdepeñas no disponían de las armas de los franceses e hicieron uso de aceite hirviendo, palos y otras herramientas... y esto resulta muy heróico. Hubo muchas muertes (se dice que 35 españoles y más de 300 franceses) y al parecer esta resistencia favoreció la victoria española en la Batalla de Bailén

Pero ¿qué motivó a esa gente realmente a resistirse al paso de las tropas napoleónicas? ¿El nacionalismo? ¿La manipulación de los caciques y la iglesia?... y ¿contra qué luchaban? ¿contra el invasor? ¿contra la cultura, el laicismo?.

Vamos, que no lo sé... Lo que me no acabo de entender es que se dedique tanto tiempo y dinero a conmemorar una cuestión de este tipo en un mundo lleno de necesidades urgentes de cubrir. ¿Demablogia?.

La foto la tomé de la web de Colegio Público Lucero, donde cursé hasta 3º de EGB

3 comentarios:

carlos martinez dijo...

TRADICIÓN.
No le des mas vueltas porque la palabra es esa o similar. No hay otra; vayas por donde vayas, la jilipollez mas absurda y extravagante como se considere tradición, costumbre o similar es sagrada.
Tocarla es como mentar a la madre o a los muertos.
Si se basa en algo histórico es así, pero si encima la cosa se fundamenta en algo religioso, ni tocarla.
Una anecdota: ni el pasodoble es español, ni el chotis madrileño; pero si quieres discusiones "raciales" dilo por ahí y veras.

Lackland dijo...

Hombre, realmente en un primer momento, no creo que se luchase por nada, sino contra un ejército que robaba, saqueaba, violaba y quemaba. La lucha primera, supongo que fue un: "has hecho eso por donde has pasado, por aquí, no".

Después, con el "bueno" de Fernando VII, los "Viva España" y los curas gordos, todo se manipuló hacia la gilipollez y lo heroico, pero la resistencia contra la ola violenta (con violencia) sí creo que fue una heroicidad.

Con el tema de la estatua, me parece que es muy acertada. Tiene forma de cepa y en realidad es un hombre que resiste brutalmente contra una fuerza muy superior.

Y los que querían una estatua de las que ponía Alvarez del Manzano en Madrid, que se jodan...

Agnóstico Apático dijo...

Carlos, esa palabra me da miedo... puede justificarlo casi todo. TRADICIÓN

lackland... dichosos lo ojos que te leen, hijo mío...

Acepto tu versión de la Historia que está más formada que la mía. Pero hasta qué punto crees que es necesario celebrar este tipo de cosas... Si ves la que se ha montado en el pueblo. Y no sé si puede atraer a turistas y darle publicidad pero la inversión ha sido considerable. Luego está el rollo de si esa estatua ya había sido utilizada en más sitios o si es apropiada. He de decir que la prefiero a una escena de violencia. Además no sé si sabes que la ha hecho un escultor afiliado al PP. Todo un detalle por parte del Sr. Alcalde.

Abrazos