martes, 29 de abril de 2008

Más vale encender una vela que maldecir la oscuridad (II)


INDEPENDENCIA


“Nada hay en el ordenamiento jurídico español -ni lógicamente, tampoco en las convenciones internacionales de las que forma parte España- que atribuya a Amnistía Internacional la autoridad para dictaminar qué Estados incumplen qué derechos. Su opinión puede tener valor moral (...) Es una opinión política en la medida en que juzga determinadas políticas”.

Subdirección General de Medios Audiovisuales, 2008. Sobre la negación de “exención de cómputo” para la campaña publicitaria El poder de tu voz, que impide la emisión gratuita de este anuncio en televisiones.

“La ASIGC critica a Amnistía Internacional Sección Española, porque sólo investiga la muerte o el sufrimiento de los detenidos cuando pudiera estar implicado un miembro de las Fuerzas de Seguridad; pero no cuando la muerte pudiera ser consecuencia de las desatenciones de la Administración y del peligroso estado de los calabozos, donde el Gobierno no interviene. De esta manera AI viene a demostrar que no quiere entrar en colisión con la actuación de los Gobiernos democráticos occidentales y que tan sólo investigará o cuestionará la acción de alguno de sus funcionarios”.


Asociación Independiente de la Guardia Civil (ASIGC), 2008. Ante las denuncias
de la organización sobre malos tratos y torturas por parte de las fuerzas de seguridad través del informe Sal en la herida, donde se destaca que este tipo de prácticas no son aisladas, debido a la impunidad de la que disfrutan los responsables de estos abusos.


“Amnistía Internacional ataca a las instituciones democráticas del Estado”.

Roberto Jiménez, Partido Socialista Navarro, 2008. Argumentación del responsable socialista navarro, para vetar junto a Unión del Pueblo Navarro la comparecencia de Amnistía Internacional en el Parlamento Foral, que había sido invitada por otros partidos políticos para presentar el informe Sal en la herida.


“Nos reservamos el derecho de tomar medidas legales contra Amnistía Internacional, que ha difundido informes falsos sobre los derechos humanos en Sudán(…) Hemos pedido a la Interpol una orden de arresto contra la directora de Amnistía Internacional [Secretaria General, Irene Khan] por divulgar mentiras”.

Mohamed Ali Al Mardi, Ministro de Justicia de Sudán, 2007. Por la publicación de numerosos informes en los que la organización denuncia las sistemáticas violaciones de derechos humanos cometidos contra la población civil. Se cree que más de 90.000 personas han perdido la vida como consecuencia directa del conflicto que se libra en Darfur desde 2003, y más de 2’3 millones han quedado desplazadas internamente.

“No más financiación para Amnistía Internacional (AI) después del giro proabortista dado por la organización”.

Consejo Pontificio de Justicia y la Paz, 2007. Ante el nuevo posicionamiento de AI sobre derechos sexuales y reproductivos, que reconoce los derechos humanos de las mujeres a no sufrir temor, amenazas o coacción al abordar todas las consecuencias de la violación y de otros graves abusos contra los derechos humanos; y pide garantías para que las mujeres tengan acceso a servicios de salud cuando surgen complicaciones derivadas del aborto.


“La organización [Amnistía Internacional] a menudo es irresponsable e imprecisa en sus informes que no reflejan la verdad”.

Qin Gang, Portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, 2007. Tras la presentación de un informe de AI sobre las violaciones de los derechos humanos de los trabajadores en China, en el contexto de los Juegos Olímpicos 2008.

“Amnistía Internacional es la vergüenza de las ONG españolas (…) e inventa informes fantasiosos para conseguir proyección mediática y subvenciones”.

Confederación Española de Policía, 2007. Por la denuncia de AI sobre la existencia de malos tratos policiales, a través del informe Sal en la herida.

“Amnistía, al criticar las acciones de Hizbolá junto con las de Israel, ha tratado de equiparar al verdugo con la víctima”.

Hassan Fadlallah, miembro de Hizbolá, 2006. Tras la denuncia de AI sobre las violaciones de derechos humanos cometidas por Hizbolá en el conflicto del Líbano, con ataques indiscriminados sobre la población civil. En esa época, también se denunciaron los cometidos por Israel.
“Las fuentes de información de Amnistía Internacional no son fiables (…) no se ejecuta a menores de 18 años”.

Jamal Karimi-Rad, portavoz de la Magistratura de Irán, 2005. Tras las denuncias de la organización sobre la ejecución de menores en el país. Irán es el país que más menores ejecuta, Amnistía Internacional ha documentado al menos 28 ejecuciones de menores en Irán desde 1990. Ocho en 2005, cuatro en 2006 y al menos seis en 2007.
“El informe de Amnistía Internacional sobre Guantánamo es absolutamente irresponsable”.

General Richard Myers, Ejército de Estados Unidos, 2005. Ante el informe de la organización sobre la situación de los detenidos en la base estadounidense.

“Parece que [Amnistía Internacional] basa algunas de sus decisiones sobre la palabra y acusaciones de personas que fueron mantenidas en detención (...) Eso significa no decir la verdad”.

George W. Bush, Presidente de Estados Unidos, 2005. Tras un informe sobre las condiciones en los centros de detención de EEUU en el extranjero.


“No se puede perdonar el comparar a Estados Unidos y la [base estadounidense de] Bahía de Guantánamo con esas atrocidades [al referirse a los gulag, campos soviéticos de trabajo forzado](…) La comparación de Guantánamo con un gulag es reprensible y con ella esa organización de derechos humanos ha perdido la objetividad”.

Donald Rumsfeld, Secretario de Estado de Defensa de Estados Unidos, 2005. Tras la presentación del Informe Anual, donde se comparó Guantánamo con los gulag soviéticos.


“Yo jamás he mandado cartas pidiendo que a usted [en alusión al director de AI España], no lo reciba ningún Gobierno”.

Álvaro Uribe, Presidente de Colombia, 2005. En respuesta a la carta enviada a
José Luis Rodríguez Zapatero, ante la visita de Uribe a España, donde se le pide que no apoye ni política ni económicamente la reinserción de los paramilitares.
“No admitimos las críticas de Amnistía Internacional, ya que Estados Unidos es un destacado defensor de la protección de los derechos humanos y continuaremos siéndolo (…) La guerra contra el terrorismo ha tenido como resultado la liberación de 50 millones de personas en Afganistán e Irak, así como la protección de sus derechos”.

Scott McClellan, portavoz de la Casa Blanca, 2004. Tras la presentación del Informe Anual en el que se acusa a EEUU de hacer del mundo un lugar más peligroso con la “guerra contra el terror”.

“Amnistía Internacional, en sus informes y declaraciones, nunca ha tenido el valor y la honestidad de reconocer las positivas realidades de Vietnam, y lo que siempre se ha empeñado en hacer es tergiversar la verdad y lanzar venenosas calumnias contra Vietnam”.

Nguyen Xuan Pong, Embajador de Vietnam en España, 2004. Tras las denuncias de AI sobre violaciones de derechos humanos en Vietnam, entre ellas las persecuciones por ejercer el derecho a la libertad de expresión a través de internet.
“Ahí siguen [Amnistía Internacional] en su perorata. Todos los días inventan justificaciones para maltratar al Ejército, al Estado colombiano, y todos los días inventan justificaciones para no condenar a los terroristas. Mis queridos soldados de la Patria: a mí no me preocupa el apoyo de Amnistía Internacional, con él cual nunca vamos a contar. Me preocupa que el pueblo pueda confiar en los soldados de la Patria, que pueda confiar en nosotros. Eso sí me preocupa”.

Álvaro Uribe, Presidente de Colombia, 2004. Por las denuncias de AI sobre la implicación del ejército en violaciones de derechos humanos en los más de 30
años de conflicto interno de Colombia.

“Esto es mentira y AI se ha equivocado lamentablemente porque en Ceuta no seproducen reagrupamientos, ni se envían menores a su país, lo que ha obligado a crear unos mecanismos de integración social de estos niños”.

Luis Vicente Moro, Delegado de Gobierno de Ceuta, 2002. Ante los informes de AI en los que se denuncia la devolución sistemática desde Ceuta y Melilla de menores sin acompañar a Marruecos, incumpliendo la Convención de los Derechos del Niño.

“Hay un hecho incuestionable y es que en España no se tortura a nadie y, por lo tanto, tampoco a inmigrantes, por lo que acusar a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado de esas prácticas es desconocer la realidad o pretender dar una interesada visión deformada de ésta”.

Ignacio Gil Lázaro, portavoz de Interior del PP en el Congreso, 2002. Tras la
denuncia de AI de más de 321 casos de torturas y malos tratos a extranjeros desde 1995, en su mayoría ratificados por sentencias judiciales.
“Existen inexactitudes de importancia en el informe de Amnistía Internacional”.

Mariano Rajoy, Ministro del Interior, 2002. Fue la reacción del Gobierno ante la presentación del informe arriba mencionado.


“Amnistía siempre emite informes incorrectos e irresponsables que no reflejan la verdad, China está haciendo grandes progresos en derechos humanos”.

Portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores Chino, 2002. Tras la denuncia de AI de ejecuciones, persecución a los disidentes políticos y recortes a la libertad.


“Amnistía está propagando la desinformación para continuar haciendo daño a Liberia, Amnistía es un brazo propagandístico del gobierno británico”.

Charles Taylor, Presidente de Liberia, 2001. Por los informes sobre violaciones de derechos humanos durante el Gobierno de Taylor, al que se está juzgando por crímenes contra la humanidad, entre los que se encuentran prácticas de terror contra la población civil, ejecuciones extrajudiciales, violencia sexual, violencia física, reclutamiento forzoso de niños y niñas soldado, secuestros, trabajos forzados, saqueos e incendios y ataques contra personal de mantenimiento de la paz de la ONU.
“El informe de Amnistía Internacional está lleno de mentiras y falsedades. Las normas en Arabia Saudí prohíben cualquier forma de tortura y este país está adscrito al acuerdo de Naciones Unidas que proscribe la tortura y el trato inhumano a los prisioneros”.

Ministerio de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí, 2000. Tras la denuncia de la
organización sobre abusos contra los derechos humanos y brutales torturas a presos políticos.

“Las acusaciones de AI son grotescas, groseras y extrañas. El informe está basado en alegaciones mentirosas, es desmerecer la imagen de Togo y su ejército. Amnistía Internacional es el arquitecto de un complot contra Togo (...) Denunciaremos a la organización humanitaria ante los tribunales internacionales”.

Koffi Panoy, Ministro de Comunicaciones de Togo, 1999. Tras la presentación de un informe sobre los graves abusos contra los derechos humanos por parte del ejército de este país.

“El informe [de AI] es una combinación de todas las historias y falsedades que a diario la oposición viene relatando a través de los medios de comunicación internacionales (…) El Gobierno de nuestro país sabe perfectamente las connivencias entre elementos de la oposición radical y círculos antigubernamentales extranjeros, tanto políticos como medios de comunicación, por su habilidad en manipular y deformar las noticias”.

Miguel Oyono Ndong, Ministro guineano de Asuntos Exteriores y Cooperación, 1996. Tras las denuncias de AI sobre las violaciones de derechos humanos en Guinea Ecuatorial, especialmente hacia los opositores al Gobierno de Obiang.

“Los miembros de Amnistía Internacional han venido aquí a decirnos cómo hacer las cosas sobre un punto nuevo en la sociedad panameña, como lo es el royecto de Ley de Perdón y Olvido (…) Amnistía Internacional no tiene ninguna utoridad para cuestionar el proyecto, porque no los vimos aquí cuando EEUU invadió Panamá el 20 de diciembre de 1989 y destruyó tantas vidas
humanas y violaron tantos derechos humanos”.

Víctor de Gracia, Fiscal del Partido Revolucionario Democrático en Panamá, 1996. Tras el cuestionamiento de AI sobre la Ley de Perdón y Olvido que aprobaba en Panamá.

“Para Amnistía Internacional, lo que es considerado en la mayoría de los países como un delito de derecho común e incluso un crimen, se convierte en el caso de Marruecos en un delito político o de conciencia (…) Hay una voluntad sistemática de denigración manifestada hacia Marruecos, cuando nuestro país es un Estado de derecho, dotado de una constitución y de instituciones que aseguran el libre ejercicio de derechos humanos y de libertades públicas”.
Ahmed Alaui, Ministro de Estado marroquí, 1991. Tras la presentación de un informe sobre las violaciones de derechos humanos en Marruecos.

“Es inaceptable para los peruanos que las violaciones contra pueblos enteros perpetradas por el terrorismo sean silenciadas (…) Es reconocido internacionalmente que en Perú existe absoluta libertad de expresión y que no existen presos de conciencia. Y el Gobierno de Perú ofrece su más amplia colaboración a los organismos internacionales de control, e igualmente a la labor de las organizaciones humanitarias no gubernamentales como Amnistía Internacional (…) Precisamente el Presidente de Perú, Alberto Fujimori, recibió a una delegación de AI como muestra de la firme decisión de atender toda denuncia, investigar exhaustivamente e imponer la sanción que la ley señala a los responsables de cualquier exceso y hacer prevalecer el estado de derecho”.
Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú, 1991. Tras la presentación del
Informe Anual, donde se refleja la situación de los derechos humanos en Perú.

“Siempre hay diferentes interpretaciones de los derechos humanos (…) Es una pérdida de tiempo el informe de Amnistía Internacional y sus acusaciones carecen totalmente de fundamento”.

Li Jinhua, portavoz del Ministerio chino de Asuntos Exteriores, 1990. Ante las
denuncias de AI sobre la práctica de ejecuciones tras juicios sin garantías.

“Sabemos perfectamente que detrás de esta propaganda orquestada por Amnistía Internacional se esconden intereses creados y oscuros que nada tiene que ver con los derechos humanos del pueblo de Guinea Ecuatorial”.

Teodoro Obiang, Presidente de Guinea Ecuatorial, 1990. Sobre las denuncias de la organización en relación con las violaciones de derechos humanos contra miembros de la oposición.

“El Gobierno chino considera que las denuncias efectuadas por Amnistía Internacional contra la represión ejercida en China, tras el aplastamiento del movimiento en favor de la democracia, en junio pasado, no tienen fundamento y son irrazonables (…) La aplicación de las leyes no es en ningún caso una cuestión de Derechos Humanos”.

Li Zhaoxing, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, 1989. Tras la
epresión contra los manifestantes de Tiananmen. Todavía en 2008 siguen detenidas personas que participaron en esas concentraciones.

“Es una gran mentira. El Ejército israelí no arroja gases lacrimógenos en hospitales”.

Avi Pazner, portavoz del primer ministro de Israel, Isaac Shamir, 1989. Tras la denuncia de AI ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU del lanzamiento de gases lacrimógenos en hospitales palestinos de los territorios árabes ocupados, que acabó con la vida de 60 palestinos.

“El Gobierno de Guatemala una vez más rechaza categóricamente publicaciones que contienen audaces impugnaciones a su sistema democrático por parte de AI, por considerar que, en general, sus afirmaciones son improcedentes (…) El informe que asegura que continúan operando los escuadrones de la muerte carece totalmente de veracidad y evidencia la intención de confundir a la opinión internacional”.

Gobierno de Guatemala, 1989. Ante la denuncia de AI sobre la operatividad de los escuadrones de la muerte en Guatemala, con el apoyo del Gobierno.

“El informe [de AI sobre los derechos humanos en el país] es falso, inexacto, tendencioso e inaceptable (…) Amnistía Internacional hizo una errónea interpretación de la realidad colombiana, o fue asaltada en su buena fe por grupos interesados en manipularla ideológicamente”.

Álvaro Tirado, Consejero presidencial para los derechos humanos en Colombia, 1988. Tras denuncias de AI sobre las violaciones de derechos humanos cometidas por todas las partes en el conflicto colombiano.

“Los presos de conciencia por motivos políticos no tienen por qué tener mayor o menor importancia que los encarcelados por motivos igualmente humanos y vitales como es la práctica de la homosexualidad (…) Los miembros de la Coordinadora de Iniciativas Gays no asistirán al concierto “Derechos humanos, ¡ya!”, promovido en Barcelona por Amnistía nternacional, como protesta por el desinterés de esta organización por el respeto de los derechos de los homosexuales”.

Jordi Petit, Coordinadora de Iniciativas Gays, 1988. En 1988, AI aún no había cambiado su mandato para trabajar las violaciones de derechos humanos cometidas contra minorías sexuales. Empezó a hacerlo en 1991.

“No he visto a Amnistía Internacional preocuparse por los derechos de una sola víctima del terrorismo (...) sin embargo, son capaces de alborotar a redoble de tambor si a un terrorista que tiene catorce muertos a la espalda un guardia civil le da una bofetada”.

Ricardo García Damborenea, secretario general del PSE-PSOE de Vizcaya, 1985. Tras la presentación de un informe sobre la práctica de torturas y malos tratos por parte de las fuerzas de seguridad a detenidos vascos.

“Vería con agrado que en cualquier momento y sin previo aviso, Amnistía Internacional visitara un cuartel de la Guardia Civil o una comisaría de Policía, con el objeto de comprobar que en este país no se practica la tortura”.

José Barrionuevo, Ministro del Interior, 1984. Intervención de Barrionuevo en el Senado para responder al informe presentado por AI, en el que se denuncian torturas por parte de fuerzas de seguridad.

“Todas las satánicas superpotencias y todos los lacayos de las potencias satánicas, como Amnistía Internacional (...) se dan la mano en un intento por ahogar a la república islámica”.

Ayatolá Jomeini, Irán, 1981. Ante el anuncio de AI de visitar el país para parar el elevado ritmo de ejecuciones desde el inicio de la revolución.


“No hay duda de que dicha organización es uno de los muchos organismos occidentales financiados por oscuras fuentes, que se han dedicado a calumniar a gobiernos respetables”.

Erich Honecker, presidente del Consejo de Estado de la RDA, 1981. Ante la
publicación de un informe sobre el encarcelamiento por motivos políticos en la
RDA.

“Puede haber algunos casos de funcionarios que se propasen (…) pero [El documento de Amnistía Internacional] carece de toda objetividad (...) No responde a la realidad española, y que conste que no estoy en el Gobierno, sino en la oposición”.

Manuel Fraga, portavoz de Coalición Democrática, 1981. Tras la publicación de un
informe sobre la práctica de tortura y malos tratos por parte de fuerzas de
seguridad en España.

“Solamente desquiciados mentales con angustiosas aberraciones ideológicas pueden propagar la existencia de ‘un programa de asesinato y torturas establecidos por el gobierno’, como si este fuera un grupo extremista”.

Gobierno de Guatemala, 1981. Tras la revelación de AI de la existencia de un rograma gubernamental de asesinatos políticos.

“Amnistía Internacional ha abandonado aparentemente todo intento por ser objetiva y por abstenerse de recoger rumores y aceptarlos como hechos comprobados”.

Embajada de la República Árabe Siria en Londres, 1980. Tras un informe sobre
detenciones generalizadas y ejecuciones sumarias por parte del ejército.

"Si desean saber lo que realmente pienso, les diré que Amnistía Internacional es una basura (…) Pido disculpas a aquellas personas dignas que se cuentan entre sus integrantes, pero yo sé que la actitud de esta organización sigue los dictados de potencias que querrían aislar a Guinea”.
Ahmed Seku Turé, Presidente de Guinea, 1978. Tras la presentación de un informe sobre la situación de los presos políticos en Guinea.

3 comentarios:

Zinar Ala dijo...

muy buen título, pero demasiado larog es el informe.
un saludo profe.

Euphorbia dijo...

Es muy necesario el trabajo de AI para denunciar lo que pasa en muchos países, muchos de ellos supuestamente democráticos. Los calabozos son un agujero negro.

carlos martinez dijo...

Un post muy currao. Efectivamente esas son las descalificaciones que indican que precisamente Amnistía Internacional va por buén camino.
Ni una sola de esas pegas que le ponen se sostiene lo mas mínimo.
Es mas; si alguno de esos bocazas tuviera necesidad de ello Amnistia Internacional estaría a su lado por defender sus derechos. Por muy delincuente que el mismo fuera.

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