viernes, 1 de octubre de 2010

Cobayas mayas

Fernando Alfaro y los Alienistas- Queda expulsado de la especie humana

Poco tienen que envidiar al Dr. Mengele esos médicos estadounidenses que con el empuje de su gobierno (presidencia de Truman) inocularon, sin su conocimiento, enfermedades de transmisión sexual tales como el sífilis y la gorronea a cientos de presos e internos de psiquiátricos guatemaltecos entre los años 1946 y 1948. O quizás fue por eso, por envidia. La idea era probar la penicilina con ellos pero muchos nunca recibieron tratamiento alguno. 64 años después, han pedido perdón.

Lo que me extraña de todos estos experimentos atroces es que se llevaran a cabo durante el gobierno de Arévalo, el presidente con más sensibilidad social y progresista que haya tenido el país centroamericano en su historia. Su proyecto, continuado por Arbenz, terminó abruptamente por un golpe de estado tramado por la CIA. Supongo que nunca fue consciente (de los experimentos, claro).

Aunque esto se queda en casi nada comparado con la operación Whitecoat o con la práctica habitual de algunas farmacéuticas en el Tercer Mundo.

2 comentarios:

entreballenas dijo...

El siglo del viento (Memoria del Fuego III, Galeano) , es un catálogo de parte de esas atrocidades, pero imagino que lo tendrás más que mascado...

agnóstico apático dijo...

No conocía ese libro de Galeano. Gracias por la recomendación.