lunes, 22 de junio de 2009

Hace calor

Los woofer del coche responden bien al bajo de "Está muy bien eso del cariño". Incluso cuando el potenciómetro gira hasta que el display muestra un 22. Alguien decía que los bacalas que van tronando con sus carros tuneados de calle en calle solapan, quizás involuntariamente, y tirando de decibelios, las voces de sus conciencias. Y no digo que todos/sólo los bacalas tengan de qué avergonzarse. Es más: también hay quien piensa que "sólo los estúpidos tienen la conciencia tranquila". Puede que el abuelo Soto lleve razón.

El caso es que por mi telencéfalo (¿altamente desarrollado?) sobrevolaban, agitadas por el calor vespertino, frases de Ramón y Cajal (¿no tienes enemigos? ¿es que jamás dijiste la verdad o jamás amaste la justicia?), imágenes de la cercana Guatemala, cifras de porcentajes de responsabilidad en las miserias del mundo, formas de resolver malentendidos...

Le dí a la ruleta hasta llegar a 25. Hacía calor.

2 comentarios:

Iza dijo...

vamos, el calor le mata

Nantes dijo...

Me alegro de haber vuelto a esto de la blogosfera, aunque no sé por cuánto tiempo (sobre todo por mi aversión a los objetos tecnológicos), aunque ahora que sólo dependo de mí espero, aunque sea, poder postear una vez en semana, o como mucho, AL MES!!

Un besazo Alfonso, y el calor... pppffff... nos mata a todos lenta y dolorosamente.