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jueves, 30 de octubre de 2008

Yo también soy Carlos Otto y unas cuantas monsergas

La ideología fatalista, inmovilizadora, que anima el discurso liberal anda suelta por el mundo. Con aires de postmodernidad, insiste en convencernos de que nada podemos hacer contra la realidad social que, de histórica y cultural, pasa a ser o a tornarse “casi natural”. Frases como “la realidad es justamente así, ¿qué podemos hacer?” o “el desempleo en el mundo es una fatalidad de fin de siglo” expresan bien el fatalismo de esta ideología y su indiscutible voluntad inmovilizadora”. Paulo Freire, Pedagogía de la autonomía. SXXI Editores, 1997.

Vivimos en una sociedad que da por sentadas multitud de cosas. Dudar sobre la necesidad o la utilidad de determinados hábitos o estructuras de la misma o de la dirección que como colectivo tomamos no está bien visto. Más bien, no está. Es fácil que te consideren un bicho raro si no sigues las modas primavera-verano-otoño-invierno, si no tienes coche, gafas de pasta, si no desfasas con amigos muy machotes en una despedida de soltero, si no pagas hipoteca o ayudas a perpetuar la especie cuando cumplas los 40 años, si no luces cada cierto tiempo unas buenas deportivas o un móvil de última generación, si no vociferas que todos los políticos son iguales, aunque los tuyos un poco menos (porque no podemos permitir que ganen los malos-malos), si no maldices tu trabajo mientras huyes a la playa por vacaciones, si no pillas una buena borrachera el fin de semana o si no alabas las bondades de una jefatura del Estado hereditaria. Casi todo vale si se excusa con “es lo que se lleva”, “es conveniente para la estabilidad de la nación” o con un simple “si lo hace todo el mundo será por algo”, “es natural” o “de sentido común”.

También, como todos sabemos que es el sistema menos malo, damos por hecho que el libertinaje de mercado nos conviene. Que se ha demostrado que el socialismo ha fracasado y no hay alternativa. Los que manejan los hilos del tinglado (entre otras razones porque les dejamos y porque si tuviéramos la oportunidad seríamos uno de ellos) se frotan las manos con la inercia que toma la masa y que les favorece siempre, en las duras y en las maduras.

Vivimos en una sociedad que ve normal que quienes reciben como préstamo, y con unas excelentes condiciones, un 15% del PIB del país no se comprometan a cambiar sus prácticas irresponsables y además pretendan que no se conozcan sus caras y sus nombres, no vaya a ser que genere desconfianza en los potenciales clientes. Porque también damos todos por hecho que la confianza en el mercado es imprescindible para salir de la crisis. La confianza de los ciudadanos que tienen que seguir consumiendo. Consumir: la necesidad fisiológica, principalmente en el humano occidental, más importante después de respirar. Pero sobre todo la confianza de los especuladores apátridas, anónimos y sin rostro que están cómodamente apoltronados en su butaca, con el dedo índice sobre la pantalla táctil del portátil dudando si vender aquí o allá algo que nunca verán ni tocarán.

Y finalmente, y es a lo que iba, se entiende lógico que en una provincia de las profundidades de España un solo tipo posea los periódicos, radios, televisiones privadas más importantes, un potente club de balonmano (subsidiado por el gobierno autonómico), un aeropuerto que antes de contar con los permisos necesarios ya ha contratado a 300 personas que ahora suspiran por su futuro, etc. En definitiva: un musculoso brazo económico y mediático que le protege de toda crítica porque, además, o más bien como no podía ser de otra manera, los políticos de turno se rinden a los pies de quien ostenta estos dos poderes que, al margen de todo control democrático, son mucho más decisivos que los que se renuevan cuando cada cuatro años un domingo de resaca acudimos al colegio de nuestro barrio. Los ciudadanos de a pie asisten a la fiesta tras pagar su entrada y se han de conformar con ser meros espectadores y sus empleados directos (porque al final lo acabamos siendo casi todos) no pueden hacer otra cosa que procurar no enfadar al amo, que pone los límites a su libertad de expresión.

¿Se puede considerar a este señor un capo como se le adjetiva en el polémico, valiente y meneado post? En mi opinión, de momento no, porque todo lo que sabemos que ha hecho parece pasar por el filtro de la legalidad que nos hemos dado. Porque es lógico que a uno le pongan de patitas en la calle si muerde la mano que le da de comer. ¿A quién se le ocurre? ¿En qué estaría pensando? Ni que fuera un funcionario que, al parecer, son los únicos que pueden poner a parir a su jefe o acordarse de la madre del ministro del ramo sin temer represalias. Aún así, porque se ha atrevido a decir, pocas horas antes de ser fulminantemente despedido, en voz alta y de forma (¿demasiado?) contundente lo que muchos cuchicheaban con temor, yo también soy Carlos Otto.

martes, 28 de octubre de 2008

Volando pensaba ir, volando pensaba venir

Llevábamos tiempo escuchando los sonidos de la fanfarria, y con más intensidad en las últimas semanas. Ayer se produciría el primer vuelo del Aeropuerto de Ciudad Real, que ha tenido tantos nombres que ya no recuerdo cuál era el útlimo. Un gran acontecimiento para la ciudad, la comarca y la región.

Pasó el día D y no despegan ni las águilas. ¿Qué ha pasado?. No conozco a fondo el tema pero sí me fío de algunas personas que han dedicado tiempo al estudio de este proyecto tan impactante para la Mancha. Por eso os voy a dejar un par de enlaces con información de primera mano y otro par de entradas de blogueros que analizan la situación actual.

El primero de ellos es el blog de Carlos Otto, el primer periodista que ha tenido la dignidad de alzar la voz y denunciar claramente la situación. Su valiente acción, dado quien es su jefe, puede convertirse en un suicidio profesional.


Las consecuencias laborales, económicas, legales y ambientales que están sobre la mesa son bastante graves y parecen tener como causa la irresponsabilidad (o algo más) de, sobre todo algunos empresarios, pero también políticos locales (no me refiero estrictamente a municipales) y mass media, aunque algunos que no se enteran estén empeñados en ver la mano negra del gobierno central a quien acusan de atacar "de forma tan brutal las expectativas de futuro de nuestra ciudad, comarca y provincia".

sábado, 25 de octubre de 2008

Sami, Ahmed Nahid, Soheb, Hamza, Ahmed Talat Sohe y Mohammed

Últimamente he dejado de ver los telediarios. Total ¿pa' qué? si ya me los sé. -Lichis dixit-

Aunque a veces no está de más mirarlos un ratito porque luego uno no se entera de eso del cambio horario, que me podía haber costado mañana bien temprano una horita de espera en la estación del AVE.

Pero así es. Últimamente prefiero malgastar el tiempo en la escucha n+1 del disco de Albert Plá, que me tiene enganchado. Y si hay que informarse pues para eso está la red y los periódicos que le manipulan con todo lujo de detalles, oiga.

Hoy he estado en Madrid, en la sede de AI, escuchando a Esteban Beltrán, al que no se le da nada mal eso de hilvanar datos y situaciones escalofriantes con una sonrisa en la boca. Lo cual se agradece porque, si no, estaríamos además de con el estómago agarrotao con pesimismo antropológico en el cerebro y eso no nos lo podemos permitir.

Y en esto que hablaba de las prácticas en el desarrollado y democrático Japón a la hora de ejecutar sentencias de muerte (ni el afectado ni los familiares conocen la fecha hasta el que no ocurre el fatal desenlace por lo que el terror es constante durante el tiempo que pasa en el corredor de la muerte), de los beduinos de Israel, de los 55.000 casos de racismo documentados anualmente en la Gran Bretaña por los entre 10 y 12 (o sea 11) que a cualquiera de Vds. puede facilitarles la policía española en este nuestro territorio nacional, cuando nos ha contado la situación de Sami, Ahmed Nahid, Soheb, Hamza, Ahmed Talat Sohe y Mohammed. Se trata de unos niños palestinos que padecen graves afecciones cardíacas a los que las autoridades israelíes han impedido el acceso a Jerusalén Este (denegando la salida de la franja de Gaza a sus madres y abuelas) para ser operados.

El 6 de noviembre un grupo de especialistas italianos acudirá al hospital israelí donde debieran ser intervenidos estos niños para participar en unas jornadas de cirugía cardíaca pediátrica. Queda poco tiempo y poco es el tiempo que nos llevará firmar esta Acción Urgente.

Así se entienden mejor los DESC y que no se pueden dejar de lado.

viernes, 24 de octubre de 2008

Merienda

Diario de la Mancha, 24-4-1909, nº 851.
Valdepeñas. Merienda.

"En el día de hoy y en el cerro titulado de San Blas, con permiso de la autoridad competente, fue celebrada por los republicanos de esta ciudad, acompañados de sus respectivas familias, una merienda ciudadana nacional, para protestar de la conducta del Gobierno actual, y de la ley de alcoholes, a la cual concurrió el pueblo en masa y particularmente el proletariado, resultando un acto brillantísimo, y un triunfo para el partido republicano, justa recompensa a la laboriosa tarea de incansable trabajo, encaminada hacia el engrandecimiento de la nación, por todos los medios que le están a su alcance.
Tanto en la merienda como en el desfile, reinó gran armonía y entusiasmo entre todos, no habiendo que lamentar ninguna nota desagradable a pesar de la gran aglomeración de gente que en dicho sitio se reunió, habiéndo sido de antemano advertidos por su jefe D. Cristino García Caminero que iba a la cabeza de todos en compañía de su linda y simpática esposa doña Cristina Martín Peñasco, para que al entrar a la población, no lo hicieran en cuadrillas, ni tampoco dieran gritos abusivos, lo cual fue fielmente cumplido por todos en general"

O. Bascuñán Añover, Protesta y supervivencia. Movilización y desorden en una sociedad rural: Castilla-La Mancha, 1875-1923, Valencia, Fundación Instituto Historia Social, 2008

jueves, 23 de octubre de 2008

Santos Guerra

Al igual que aquella charla sobre Educación para el Desarrollo del profesor Pedro Saez Ortega la de ayer de Miguel Ángel Santos Guerra me pareció una genial manera de contagiar de optimismo a padres, madres, alumn@s y profes, a veces desmotivados y desilusionados con la práctica docente. A pesar de que el título de la misma era sugerente y evocador del altermundismo, algunos se temían presenciar una de esas interminables y tediosas conferencias sobre teorías pedagógicas. Nada que ver. Fue la antítesis de esto. Mucho humor, bastante autocrítica (se entiende que hacia el profesorado en general) y una sucesión de reflexiones en forma de fábulas, anécdotas o hechos históricos regaron las dos cortas horas del profesor Santos Guerra. Éstas son algunas de mis notas:

- Un profesor reparte boquerones crudos entre sus alumnos. Uno pregunta “profe, ¿nos los tenemos que comer?”. – “No, los vamos a diseccionar, ¿cómo vamos a comerlos si están crudos”. –“No sé, como estamos en la escuela…”
- Los niños aprenden de los profesores a los que aman.
- La historia es una larga carrera entre la educación y la catástrofe.
- Instrucción y socialización no son igual a educación.
- El educador ha de formar a los educandos como los océanos forman a los continentes: retirándose.
- La bufanda es una prenda que se ponen los hijos e hijas cuando el padre o la madre tienen frío.
- “Ése es el cirujano que va a operar a su hija”. – “¿Es bueno?, están preparado?”. “Bueno, no sabe mucho pero está motivadísimo”.
- “Y Vd, maestro, ¿sabe francés?”. – “No mucho pero para enseñarlo…”
- “Mamá, tengo una maestra muy inteligente este año”. – “No lo será tanto si es maestra”.
- Hay dos tipos de alumnado: el inclasificable y el difícil de clasificar.
- La duda es un estado incómodo pero la certeza absoluta es un estado ridículo.
- La escuela tiene que ir contracorriente en una sociedad neoliberal que seduce a los niños y niñas (competitividad, individualismo, obsesión por la eficacia).
- Sobre el pensamiento circular y el pesimismo del profesorado. La profecía de un suceso acaba convirtiéndola en el suceso de una profecía. Ministra de educación boliviana sobre los habitantes de Potosí, famosos por su pesimismo: “Cuando un potosino se desmaya no vuelve en sí, vuelve en no.
- Diez verbos clave: interrogarse, compartir, investigar, comprender, decidir, escribir, difundir, debatir, comprometerse, exigir.
- A combatir: rutina, burocracia, pesimismo.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Foros sociales

La participación ciudadana y la organización de la sociedad civil son dos herramientas fundamentales para progresar en la democracia. Si nos convertimos en seres pasivos que, tras ser sometidos a crispaciones interesadas y artificiales, cada cuatro años se convencen de que tienen que ejercer su derecho y "obligación" como ciudadanos de votar en contra de alguien y no a favor de algo, tan solo le damos facilidades a esa mano invisible (no sé si la misma de Adam Smith) que arrampla con todo lo que está sobre la mesa.

1. El III Foro Social de las Américas se celebró del 7 al 12 de este mes en Guatemala. James Rodríguez los muestra y lo cuenta de manera magistral.

2. El jueves 23 de octubre, o sea mañana, a la 17 h. hay reunión del incipiente nuevo Foro Social de Ciudad Real.

sábado, 18 de octubre de 2008

Permiso, ¿eso del blog es aquí?

Tres semanas sin conectar el skype. Hoy me da por ponerlo, esperando encontrar a alguno de mis escasos contactos y ¡zas! aparece B, uno de los maestros con los que colaboré en Atitlán. Desde que B. creó su cuenta no había tenido oportunidad de darle uso y ha sido un estreno de lo más exitoso y agradable, al menos para mí.

Lo que hablábamos, lo que platicábamos flotaba en el aire del salón mientras mis padres se ocupaban de algunas de sus tareas profesionales y/o domésticas. Esa conversación cordial, tranquila, amistosa iba provocando sobresaltos en la aparente serenidad de mis progenitores. Al menos en dos ocasiones. Cuando B. ha contado que han vuelto a aparecer mantas* con nombres de personas conocidas y cuando ha comentado que a partir del próximo año el gobierno se va a hacer cargo de las facturas de luz, agua y teléfono de las escuelas. Hasta ahora las pagaban el claustro de maestros y los padres de alumnos.

Mi madre, que ha estado empapándose hasta el final de la charla mientras corregía los cuadernos de los futuros protagonistas de nuestro (cada vez más virtual y usurero) mundo, ha recibido indirectamente una dosis de realidad de la que aún no se ha recuperado. No es lo mismo leer en la prensa (si es que no nos las saltamos) las noticias que emanan violencia e injusticias a espuertas, revestidas de frías cifras, que escucharlas con sosiego, naturalidad y acento autóctono. En esta circunstancia nos atraviesan más capas de la conciencia que viendo El jardinero fiel (mañana a las 22.00 en la 1).

Me parece ésta una buena manera de retomar la costumbre de compartir nuestras reflexiones y experiencias en esta libreta pública. No sé cuál ha sido exactamente la razón que me ha mantenido alejado de los kbps y los feeds estas últimas semanas. Me vienen a la cabeza múltiples excusas pero no creo que sea ninguna la buena, como quizás tampoco eran buenas las varias y variadas ideas que estos días me tentaban a publicar algo: Desde el inexplicable precio de los aguacates en España o de las patatas en Guatemala a la experiencia de haber tenido que pasar por el aro y hacer bueno el lema de consume hasta morir cuando en mi última visita a la óptica salí con dos pares de gafas y dejé unas con la montura rotas cuyo arreglo suponía más coste que ir con dos nuevos modelitos. Lo bueno de esto es que ahora de vez en cuando me podré camuflar o quién sabe si convertir en gafapasta y explorar nuevas sensaciones. Gafapastas will conquer the world!.

Evidentemente, a poco del regreso, los contrastes son muchos, pero no sólo en el ámbito de lo material, sino que también produce extrañeza (de parecer extraño y de extrañar, arriesgándome a que algún o alguna purista del lenguaje me saque tarjeta amarilla) todo lo relacionado con las relaciones personales, el tono de voz, los protocolos de las reuniones o los simples saludos.

En la bonita cárcel con pádel y piscina en la que habito este año hay niños que corretean por las tardes y algunos saludan cuando uno pasa junto a ellos. Esto último me sorprende para bien porque venía con el prejuicio cargado de que aquí se habían perdido todos los valores de buena vecindad. Eso sí, pobres criaturas que viven en un micromundo virtual protegidas y a su vez aisladas del común de los mortales. Aunque, como hemos debatido ya en los últimos días, al menos, tienen la posibilidad de gastar sus energías y desarrollar su imaginación al margen del sofá, la televisión y la videoconsola, como ocurre con los niños de ciudad. De ciudades o de pueblos pensados más para los coches que para las personas. Volviendo al tema, no me acostumbro a los holas a secas y no buenos días, a los vengas y no que le vaya bien, pero aún así no está la cosa tan mal como para considerar la deriva hacia el individualismo como algo irreversible, pese a las campañas de Ikea que nos venden lo contrario.

* Amenazas contra la vida de personas escritas en sábanas y que, en muchos de los casos, si el afectado no pone tierra de por medio, se cumplen.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Meltiox

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Nos vamos, nos largamos, nos piramos, desaparecemos. Hasta pronto Santiago.

Con la sensación, después de estos tres meses, de no habernos recuperado aún del jet lag de la venida, regresamos a otra nuestra tierra, donde, quién lo diría, nos esperan unas lluvias más potentes de las que aquí dejamos.

Cuando uno regresa, acompañando el movimiento de rotación de la Tierra, a suelo europeo, no sólo se le pasan las horas volando (12 de viaje mas 8 de cambio horario), sino que empieza a recordar todo lo vivido como una realidad paralela, virtual, como si se hubiera realmente estado en otra galaxia o como si uno se estuviera desprendiendo de los brazos de Morfeo lentamente.

Llegaremos y habrá mil cosas que contar y dos mil para reservarse. Existirán momentos de sorpresa al reencontrarnos con lo que ya conocíamos pero habíamos olvidado y se echará de menos otra forma de ver el mundo y de vivir en él.

Pero el tiempo vuelve a poner al europeo etnocéntrico consumista en su lugar y, probablemente, nos volvamos a subir al carro (del confort) que sigue la dirección del resto. Obviaremos las desigualdades y las dificultades del mundo, de nuestra propia sociedad y de nuestros propios amigos. Porque ya habremos cumplido con nuestra parte. Tendremos ad eternum el título de buenas personas.

Pues no. Sabemos que es falso, que uno aquí puede comportarse como en cualquier otra actividad u oficio. Se puede ser chapucero, vago, malvado, hedonista o racista. Se puede ser cooperante y alguna de estas cosas. ¿Acaso no hay curas con gusto por el lujo, maestros xenófobos o médicos soberbios?.

Hoy los b'ayk'a y hastaluegos estrangulan el estómago y las glándulas lacrimales. Nuestras entrañas han sido retorcidas por detalles demasiado grandes como el del jovencito J., que apenas chapurrea el castellano pero con el que la comunicación puramente humana ha sido perfecta Gente como las tres hermanas que nos han cuidado como ángeles protectoras, cumpliendo la misión que les encomendó su dios, o que han decidido realizar por su educación, por su cultura o porque, en el fondo, siempre hay gente con la que entenderse y a la que querer en cualquier rincón del planeta. Hasta la vecina de la escuela nos ha deseado buena suerte y prometido oraciones para tener un buen viaje. Algo parecido ha ocurrido con las siempre sonrientes fruteras.

Y quedan muchos, los verdaderos protagonistas de la cooperación, que son aquellos que, pudiendo realizar tareas lucrativas en una sociedad con muchas necesidades y desigualdades, prefieren entregar su tiempo a la comunidad, enfrentando falacias y conductas que actúan como torpedos contra su línea de flotación.

En definitiva todo parece, o quizás esté siendo, un intenso sueño.

Gracias EMIS, gracias Ya'saar, gracias coordi, gracias Guatemala, meltiox Atitlán.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Cerro de Oro y más leyendas de Atitlán

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La lluvia nos ha dado una tregua y, haciendo un pequeño parón en las actividades, hemos podido subir a lomos del elefante tragado por la serpiente: Cerro de Oro. A mitad de la subida podía verse el paisaje de la primera imagen, donde se observa una antigua isla convertida en península. Dicen que el Lago tiene ciclos de 50 años en los que el nivel del agua sube o baja. Aunque, parece ser que lleva ya más de 50 bajando.

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También se dice que cada 52 años (lapso del calendario maya tras el cual se realiza una corrección al mismo, no como el gregoriano que la requiere cada 4) hay una erupción volcánica. Cerro de Oro nació tras una gran erupción hace unos 1500 años y desde su cima pueden contemplarse los tres volcanes, el lago y gran parte de los pueblos que los circundan. El lago llega a tener una profundidad de 900 metros, aunque, dicen, hay un punto al que no se le ha encontrado fondo.

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A lo largo de todo el cerro hay muchas plantaciones de café. Aún el grano no está maduro pero no queda mucho para la temporada de corte, para la cual se moviliza toda la región. La asistencia a muchas escuelas durante los meses de enero y febrero (noviembre y diciembre son los meses de vacaciones escolares) es prácticamente nula. Como nula es la visión desde aquí de la cara y el cuerpo tumbado de Tecún Umán dibujada por la silueta de las montañas. Según cuenta otra leyenda la capa del guerrero se encuentra en el fondo del lago y cuando alguien la intenta coger aparecen misteriosos animales submarinos que la custodian e impiden acercarse a ella.

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Al fondo queda el volcán San Pedro. Para subir al cerro hemos requerido de presencia policial y, tras quedarnos un rato arriba reponiendo fuerzas y contemplando todo lo que nos rodeaba hemos descendido por un sendero equivocado pero que, finalmente, nos ha llevado a un destino conocido. No hemos dado, afortunadamente, con el guardián del cerro que, dicen, es como un gnomo y a quien se encuentra lo deja encantado y desaparece.

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En la actualidad se siguen practicando rituales mayas en diversos lugares del entorno del lago. Uno de ellos es esta piedra, bajo la que, según cuenta la leyenda, se esconde una cueva con una escalera de caracol que pasa por debajo del lago y llega hasta el Quiché. Cuando la taparon comenzaron a ocurrir desgracias a los pobladores de la aldea.

Habitat










miércoles, 24 de septiembre de 2008

Computadoras en las escuelas (II)









Computadoras en las escuelas (I)

Fincas y alemanes

Estamos sin luz. Llevamos unos días que se va y se viene sin causa conocida. Lo malo ha sido que una subida de tensión continuada ha acabado con algún que otro aparato electrónico y eléctrico de utilidad. Escribo con el último aliento de la batería de un portátil que ya me está avisando de que sea breve. En estas circunstancias, a las que la gente, sobre todo de las zonas rurales, está más que acostumbrada, me acuerdo de lo que me contaba ayer B. sobre las fincas de la Costa.

Es conocido que Guatemala es uno de los países con un reparto de las tierras más injusto a lo largo de la historia y aún en la actualidad (El 72 % de la tierra cultivable continúa en manos de tan sólo un 3% de grandes ricos, empresarios y terratenientes, según el CUC). Un buen documento al respecto es la obra de Filochofo ¡Tierra, tierra, tierra...! Clamor, lucha y resistencia campesina. Muchas de las grandes extensiones en las que se cultiva café, azúcar o macadamia, por ejemplo, han sido y son propiedad de alemanes. Se instalaron principalmente en Alta y Baja Verapaz donde, con el crecimiento de la colonia requirieron de una gama de servicios; llegaron a tener club, colegio, cementerio y hasta un ferrocarril alemán.

Llegaron a partir de la segunda mitad del siglo XIX en busca de tierras fértiles para el cultivo del café, siendo beneficiados por las leyes, incluso por encima de los guatemaltecos, hasta la II Guerra Mundial, donde un gobierno, el de Ubico, simpatizante de los nazis, tuvo que expropiar a los terratenientes alemanes por las presiones de EEUU.
En ¿Pioneros del desarrollo? se señala que a mediados de la década de 1930 todos los alemanes que vivían en Guatemala eran nazis. No existió finca alemana en que la bandera nazi no ocupara un sitial de honor, ni finquero alemán que no participara en reuniones locales organizadas por los nazis. (revista D fondo)
B. se crió en una de estas fincas en las que el suministro de luz comenzaba a las 4 de la tarde y terminaba a las 10 de la noche. El salario era el mínimo, aunque luego a los jornaleros se les entregara algo de maíz. En las escuelas había tan sólo un maestro que daba clases a todas las edades y grados a la vez en condiciones pésimas, práctica vigente en la actualidad en las grandes extensiones de cultivo privadas del país.

Los dueños no solían vivir en ellas. Tenían, eso sí, una majestuosa casa a la que conocían como patronal. En la época del conflicto armado, muchas ardieron. También mataron a unos cuantos administradores.

B. dice que la vida en las fincas, aunque dura, era alegre. Uno se podía ir a los ríos, a coger fruta de los árboles, pasear por los descuidados senderos y disfrutar de la naturaleza. Era lo bueno que les quedaba a cambio de vivir aislados y sometidos a un régimen casi (o sin el casi) feudal: muchas de estas fincas tenían su propia moneda.

Fuente:
Revista D fondo
Comité de Unidad Campesina


Imágenes:

F&G Editores
El jinete insomne

martes, 23 de septiembre de 2008

Luis Gurriarán

Después de cosas como ésta me va a tocar creer en algo, porque no pueden existir tantas casualidades.

Resulta que hemos ido hoy por enésima menos una vez a la capital. Concretamente a la Aurora, a recoger a otra joven cooperante que tomará el relevo en Atitlán para los próximos tres meses. Voy a saltarme los detalles de la espera de más de 3 horas hasta que la hemos visto aparecer (el vuelo por el mal clima se tuvo que desviar por un rato a El Salvador), y del monumental atasco para salir de Ciudad de Guatemala sumado al corte de la carretera por la que teníamos que volver debido a un accidente. Me salto todo eso que nos ha hecho llegar a casa 6 horas después del horario previsto. Ala, saltado.

Lo más importante del día de hoy, y mira que pasan cosas importantes a lo largo del día, ha sido conocer personalmente al protagonista de uno de mis libros favoritos: El Silencio del Gallo, del que ya escribí en su momento. Esto de hablar con un personaje real pero imaginado durante algún tiempo se hace raro. Cuando leí estas aventuras de un joven misionero gallego que llega a Guatemala con la tarea de evangelizar, pero que pronto cambia de rumbo al conocer la realidad política y social que oprimía a las comunidades mayas, sufrí y sentí alegría (más bien lo primero) como pocas veces me ha pasado con una lectura. Y, claro, no se trataba de ficción. Era su propio relato (gracias al trabajo de su sobrino Carlos Fuentes, autor de la obra) de la experiencia de años viviendo con y para los mas humildes y menos respetados (miren aquí lo que se llegó a conseguir), salpicado todo por los más de 30 años de violencia en el país. La ONU le puso nombre: genocidio, y él lo cuenta de primera mano.

Luis Gurriarán

Lo había estado viendo pasear de un lado para otro durante un buen rato y al final me he atrevido a abordarle. Creo que le ha extrañado eso de que le conociera por las fotos que aparecían en el libro. Como al final la espera ha sido larga, ha habido tiempo para charlar sobre aviones, organizaciones, aeropuertos a medio construir... También le he contado que El Silencio del Gallo se lo he dejado durante este verano al cura de mi instituto. Se ha echado a reír.

Desayuno chapín

Desayuno chapín

Quedan pocos días y no podía dejar de presentarles una de las cosas que más echaré de menos en los próximos tiempos: el desayuno chapín. Puede que a éste, que preparé esta mañana) le falte queso, crema y café, pero tiene lo principal: tortillas, huevos, frijoles volteados y plátano frito. Cinco minutos después de tomar este bello recuerdo desapareció entre pecho y espalda.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Buenas hierbas

Realmente Anita había venido a traerle un huipil a mi compañera de casa y de experiencia. Cuando llegó, con su sencillez, su sentido del humor y su extrema generosidad, le pregunté (por recomendación de la coordi) por algún tipo de hierba para la circulación (sentía las piernas algo cansadas). Me dijo que fuera a las tiendas del mercado y preguntara por un nombre impronunciable para mí, que, al parecer, identifica la enfermedad de "algunas personas que se acuestan normales y se levantan sin ganas de trabajar y con dolor en las piernas, como si el alma se estuviera marchando del cuerpo". No pude decirle que me lo escribiera porque no sabe, pero no hizo falta, porque (debe ser que vio mi cara de confusión ante tan indecible palabro) se ofreció a acompañarme al mercado.

Hasta allí fuimos, siendo observados por todo bicho viviente (no es normal ver a dos personas de diferente sexo andando por la calle si no son pareja o familiares, menos si uno de los dos es un gringo como yo). Pasamos a una tienda y pidió en tzutuhil los ingredientes para el medicamento que cura "lo que fuera". El tendero sacó una bolsa llena de hierbas y papelillos por la que nos cobró 10Q. Nuevamente, Anita se ofreció a preparalo y volvimos a la casa.

Pusimos a cocer el agua y fue echando y describiendo una a una las diferentes hierbas y demás sustancias que contenía la misteriosa bolsa: alucema, limonada, manzanilla, pasas, rosas blancas, rosa de jamaica, crema, canela, pimienta, dos tipos de polvos de dudosa procedencia, cebada (cuando le dije que de ahí se sacaba la cerveza se echó a reir y me avisó: "cuidado con ponerte bolo"), un tronquito llamado caibis o algo por el estilo, tamarindo y un par de sobres. Miré estos últimos y era ácido acetil salicílico. Le pedí que de eso no echara, que a mi estómago no se lo recomiendan nueve de cada diez gastroenterólogos. Por último añadió cantidades industriales de azúcar.

Anita dice, con su expresivo tono narrativo, que esta infusión se la dan a niños que están a punto de morir y, de repente, se recuperan. No sé si me recuperaré en este caso, pero les aseguro que está riquísima, aunque me está dando un sueño...

Luego quería fregar los cacharros. Me negué a ello y lo hice yo. "Un hombre lavando no me gusta", decía. Esa frase inició una conversación sobre el papel de la mujer y el hombre dentro y fuera del hogar, que culminó con que el viernes, aún cocinando un hombre, vendrá a una cena de despedida que haremos en casa.

J.

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No depende del profesor, depende de tí. Si tú quieres, y lo has demostrado (pues, sin haber pisado nunca una escuela antes de ser peón en esta obra, conoces las letras, algunas palabras y puedes estampar tu firma en los documentos) aprenderás lo que te propongas, incluso a ver los vídeos de Robinho con el Real. La compu no tiene sólo la información del país, sino de todo el mundo y hay que saber seleccionarla bien. Y manejarla ya ves que no es algo tan complejo. Ya levantas el ratón cuando te para algún obstáculo.

Mira, dicen que en toda América Latina en 2021 se erradicará el analfabetismo y el abandono escolar ya en primaria (antes de los 12 años) y que estudiar en la Universidad y en secundaria dejará de ser exclusivo de las clases altas. ¿Te lo crees?

Santa Catarina Palopó

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En pick-up lleno de mujeres y niñas con los huipiles de Santa Catarina.


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Último (?) baño en el Lago Atitlán. Aguas termales.


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Las niñas de las pulseritas. Más listas que el hambre. Nos han demostrado que también son solidarias, aunque la necesidad y la costumbre les obliga a tener pocas amigas cuando se trata de vender. Me han asegurado, y así lo creo, que durante la semana asisten a la escuela.

Inter de Milán vs Selección española

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Pollo Pinulito

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Recién abierto y con flujo constantes de atitiec@s con pollo en ristre.

domingo, 21 de septiembre de 2008