Este fin de semana de salsa cubana, euforias mojiteras, meteduras de pata, buenas y muy malas caras, también ha sido el I Foro de la Solidaridad de Castilla-La Mancha. No voy a ser negativamente crítico con un espacio de nueva creación que, aunque ha cojeado en asistencia, es una buena herramienta para el intercambio de ideas, experiencias y para escuchar voces alternativas y provocadoras como las de la profe de Antropología Débora Ávila, de cuyas tesis espero hablar esta semana o humorísticas como las de Cristina Almeida.
La inauguración corrió a cargo de Fernando Savater. Y habló del individualismo. El individualismo entendido como algo completamente diferente al significado negativo que se le suele dar. Nada que ver con el aislamiento social. Al igual que no puede haber una riqueza desligada de la sociedad (el rico lo es porque vive en sociedad), procurar mejorarla es mejorarse a sí mismo como individuo.
No se trata de altruismo, sino de pensar en uno mismo como parte de la sociedad. Mejorar el propio yo. El que busca recompensa (yo aquí distinguiría la recompensa social o económica de un voluntario y la que un profesional que se dedica a esto debe disfrutar, al menos en lo que a pasta se refiere) es porque no entiende que es un beneficio para sí mismo.
Levantó alguna polémica la frase la diferencia entre una persona culta y una inculta se observa en la cantidad de dinero que necesita para su ocio: el segundo tiene que gastar para llenar el vacío que el culto llena por sí mismo.
Siguiendo con las ideas que expuso en su intervención: cualquier egoísmo (preocupación por sí mismo) incluye a los demás si la hacemos completa. Lo malo es quedarse a medio camino. Entonces nos convertimos en antisociales o vivimos a costa de la sociedad.
Otra frasecita para el debate: No todas las culturas son deseables. Las hay que mantienen a las personas en el retraso y la superstición.
La inauguración corrió a cargo de Fernando Savater. Y habló del individualismo. El individualismo entendido como algo completamente diferente al significado negativo que se le suele dar. Nada que ver con el aislamiento social. Al igual que no puede haber una riqueza desligada de la sociedad (el rico lo es porque vive en sociedad), procurar mejorarla es mejorarse a sí mismo como individuo.
No se trata de altruismo, sino de pensar en uno mismo como parte de la sociedad. Mejorar el propio yo. El que busca recompensa (yo aquí distinguiría la recompensa social o económica de un voluntario y la que un profesional que se dedica a esto debe disfrutar, al menos en lo que a pasta se refiere) es porque no entiende que es un beneficio para sí mismo.
Levantó alguna polémica la frase la diferencia entre una persona culta y una inculta se observa en la cantidad de dinero que necesita para su ocio: el segundo tiene que gastar para llenar el vacío que el culto llena por sí mismo.
Siguiendo con las ideas que expuso en su intervención: cualquier egoísmo (preocupación por sí mismo) incluye a los demás si la hacemos completa. Lo malo es quedarse a medio camino. Entonces nos convertimos en antisociales o vivimos a costa de la sociedad.
Otra frasecita para el debate: No todas las culturas son deseables. Las hay que mantienen a las personas en el retraso y la superstición.