cabecera4
Mostrando entradas con la etiqueta Vil Guerra Civil. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Vil Guerra Civil. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de diciembre de 2009

ABC: Diario republicano de izquierdas

Si a uno le da por echar un vistazo a la hemeroteca de la edición madrileña del ABC durante la Guerra Civil (la sevillana también es recomendable) encontrará de manera cómoda y rápida valiosos documentos históricos (propagandísticos también), como esta portada del 1 de agosto de 1936 donde "un practicante inmuniza a los combatientes contra toda posible epidemia". No, no es el presidente del Colegio de Enfermería promocionando la vacuna de la gripe A, sino un miembro del "moderno y valiente ejército del pueblo".





Otras portadas memorables:
- ¡Viva la República!
- En el frente de Guadarrama
- ¡Hacia una nueva España!
- El perrito salvado de una casa destruida por los rebeldes.

domingo, 19 de abril de 2009

En el puerto de Alicante

IMG_4415

Hace unos días estaba esperando en el barrio de José Antonio, concretamente en la plaza División Azul de Alicante, a que me recogiera un amigo. Recordé entonces las palabras de mi padre contándome cómo el Ayuntamiento de la ciudad se negaba a colocar una escultura o a poner una placa en recuerdo de las víctimas de la sublevación militar.

En Alicante se vivió una tragedia los últimos días de la Guerra Civil cuando miles de republicanos de toda España llegaron a la ciudad levantina con la esperanza de huir de la represión de los militares sublevados contra la democracia. Tan sólo 2.638 pudieron embarcar en el Stanbrook, un barco mercante capitaneado por un inglés, Archibald Dickson, que zarpó rumbo a Orán.

Lo que no sabía es que unos días antes había estado viendo la peli 'La casa de mi padre' en un centro comercial, el Plazamar 2, construido donde se ubicaba del campo de concentración que albergó a unos 30.000 republicanos que no hallaron hueco en el Stanbrook.

Allí sin comida, la gente se comía todas las almendras, hasta las hojas de los almendros...sin servicio ninguno de higiene y sanidad y sin intendencia, pues a los árboles no les quedaba ya ni corteza...un hambre de espanto, que no teníamos nada, que nos comimos las hojas y todo lo que podíamos... el primer día, no quedaban almendras en los almendros; el tercer día no tenían ninguna hoja... allí estábamos tirados...

Fragmento de un artículo basado en fuentes escritas y orales de supervivientes del campo de Los Almendros. Esther López Barceló

En la Transición se hicieron algunas cosas mal. Entre otras faltaron verdad, justicia y reparación.


Blog de la Comisión Cívica de Alicante para la Recuperación de la Memoria Histórica.

Web de la Comisión Cívica de Alicante para la Recuperación de la Memoria Histórica.

Asociación para la Rcuperación de la Memoria Histórica
Coordinadora de Colectivos de Víctimas del Franquismo.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Desaparecidos (III)


  • España tiene el deber de poner fin a la prolongada injusticia de la que han sido objeto las víctimas de desaparición forzada y otros crímenes y sus familiares, llevando a cabo las investigaciones necesarias para dar con el paradero de los restos de estas personas, y esclarecer las circunstancias en que tan graves abusos se produjeron.
  • Al llevar adelante esta tarea, España debe cumplir con las normas internacionales sobre la materia que su propio ordenamiento jurídico reconoce, y tal y como su práctica jurisprudencial refleja – de manera reiterada - al pronunciarse sobre las consecuencias legales de los crímenes contra la humanidad.
  • De acuerdo con el Derecho Internacional, los crímenes contra la humanidad no son susceptibles de amnistía, indulto o prescripción. Las normas convencionales sobre la materia, adoptadas con posterioridad a los hechos que deben ser objeto de investigación, es sabido, han simplemente recogido una obligación que ya existía anteriormente como norma consuetudinaria.
  • El Estado español no puede sustraerse a la obligación de investigar estos crímenes, y debe poner fin a la impunidad garantizando a las víctimas y a sus familiares su derecho a la verdad, la justicia y la reparación integral.
  • No es posible que los Tribunales españoles – en base a sus obligaciones bajo el derecho internacional - hayan asumido su competencia para investigar y perseguir los crímenes más graves de derecho internacional cometidos en países como Chile y Argentina, en cuyas causas han sostenido que las leyes de amnistía así como cualquier otra medida análoga carecen de validez en España, y se abstengan de investigar crímenes similares cometidos en su propio país.
  • Los que suscriben el presente manifiesto ya observaron, con motivo de la aprobación de la Ley 52/2007, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura, que en ella no quedaban plasmados los estándares internacionales fijados en materia de desapariciones, exhumaciones y recuperación de cuerpos. No existe antecedente alguno en que un Estado haya trasladado a las familias de las víctimas las tareas, costos y responsabilidades de dichas acciones. Además, la propia ley en su Disposición Adicional Segunda, afirma claramente que: “Las previsiones contenidas en la presente ley son compatibles con el ejercicio de las acciones y el acceso a los procedimientos judiciales ordinarios y extraordinarios establecidos en las leyes o en los tratados y convenios internacionales suscritos por España”.


Manifiesto de Amnistía Internacional. Si te sumas pincha aquí

jueves, 13 de noviembre de 2008

Desaparecidos (II)

Son cuatro paginillas de nada. Para un profano en los vericuetos de la jurisprudencia está bien explicado y parece quedar claro que la urgencia con que el fiscal Zaragoza se ha interpuesto en el camino de Garzón, en su afán por investigar los crímenes contra la humanidad de la Guerra Civil y el franquismo, evidencia su ánimo de dejar todo como está, bien enterradito. Además las apreciaciones de Amnistía Internacional descubren una buena lista de inconsistencias jurídicas en el escrito del citado fiscal.

Si han podido ver el Telediario del mediodía habrán escuchado a Esteban Beltrán decir algo así:

"hay más víctimas denunciadas de desaparición forzada con nombre y apellidos que en toda América Latina en los últimos cuarenta años"

Para percatarse de la doble moral de algunos líderes de opinión al respecto no hay más que leer las editoriales del diario El Mundo en estas fechas y hace 10 años, tras las primeras actuaciones del mismo juez contra Pinochet. No tienen desperdicio.

Me temo que algunos acabarán encontrando razones como las de Mi Mesa Cojea:

Las 10 razones para no abrir las fosas comunes

1. El olor.

2. Las obras reducirán los arcenes, con el consiguiente peligro para los peatones y los ciclistas.

3. Alteración del ambiente natural de los gusanos, con consecuencias impredecibles para esta especie.

4. Hay gente que igual no quiere que la saquen de las fosas, ¿se les ha consultado algo a ellos?

5. El terreno libre de cadáveres será inmediatamente recalificado para que hagan dinero los de siempre.

6. La cremación de todos esos cadáveres liberará muchísimo CO2, lo cual es malísimo para el medioambiente.

7. La ubicación de las fosas no está documentada, por lo que alguno puede tomarse la justicia por su mano y hacerse una avería cavando justo encima de los cables de la luz.

8. Algunas fosas pueden encontrarse debajo de carreteras, y lo que no puede ser es que tengamos que desviar el tráfico pudiendo desviar la Historia.

9. El riesgo de la pérdida de perspectiva: se empieza abriendo fosas comunes y se acaba diciendo que un bando era bueno y el otro malo.

10. No ha pasado el tiempo suficiente. Todo el mundo sabe que la justicia no debe aplicarse hasta pasadas, al menos, 10 generaciones. Por aquello de no reabrir viejas heridas.

martes, 2 de septiembre de 2008

Desaparecidos

DSCN5352

Foto de la exposición Los Desaparecidos, en Antigua Guatemala

Hace unas semanas apunté en borradores del blog algunas ideas sobre la justicia internacional y sobre cómo particularmente la española se había convertido en un acicate de ex-dictadores y ex-torturadores (por ejemplo en el caso de Guatemala) pero hacía la vista gorda en casa, donde se estiman unos 30.000 desaparecidos de la Guerra Civil y el franquismo, muchos de ellos enterrados en cunetas.
Fue a raíz de ver a Garzón en una tele latina visitando en Colombia junto a otros jueces y fiscales extranjeros y locales fosas comunes de matanzas a cargo de paramilitares, objeto de investigación de la Corte Penal Internacional en el caso de que la colombiana se quedara de brazos cruzados.
Parece que ahora a este mismo juez, después de ver lo que ha visto fuera de casa, le ha dado por investigar algo que, en mi opinión, debiera haberse hecho hace décadas y que debe acabar con la impunidad, al igual que en otros países, de crímenes de lesa humanidad.
Escolar lo cuenta mejor que yo:
Desaparecidos. Fosas comunes. Torturas. Fusilados. Las palabras evocan el Chile de Pinochet, la Argentina de Videla. Duele reflejarse en ellas. Cuesta pensar en España como un país que esconde en las cunetas de sus carreteras los huesos de 30.000 desaparecidos, tal vez más.
La paja en el ojo ajeno. Desde que el Tribunal Constitucional determinó en el 2005 que los tribunales españoles pueden juzgar casos de genocidio y crímenes contra la humanidad, España se ha convertido en la corte internacional más diligente en la defensa de los derechos humanos. La Audiencia Nacional investiga los abusos de las tiranías en China, Guatemala, Ruanda, Argentina o Chile. Cuanto más lejos, más grande es el milagro. La Audiencia Nacional se atreve con todo, menos con los crímenes de los llamados “nacionales”. Asusta más un Franco muerto que un Pinochet vivo.

Un aplauso para Baltasar Garzón, pues ya era hora. Aunque el paso dado llegue tan tarde y sea aún tan escaso. De momento, el juez se limitará a elaborar el censo pendiente del genocidio, desde el golpe de estado hasta la muerte del dictador. Sólo será la dolorosa lista de crímenes, no el castigo para los criminales. Tantos años después, y ni siquiera hemos limpiado esa mínima mugre. Tantos años después, y ni siquiera sabemos los nombres de las víctimas, de los desaparecidos.
Algunos dirán que para qué remover el pasado. Por qué no pasar página. El drama es que no hablamos de pasado, sino de presente. Los muertos aún están ahí, en las cunetas. Sus familias aún están ahí, en los juzgados. Tras treinta años de amnesia democrática, tras tres décadas de su sacrosanta transición (sin pecado concebida), la memoria se pudre. Como se pudre la sociedad que permite que una viuda no pueda enterrar a su marido.

jueves, 30 de agosto de 2007

Lecturas veraniegas

De que ha sido un verano intenso no hay duda, este cuaderno de bitácora da fe. Tanto que hasta se nos ha olvidado festejar el primer aniversario del blog al que hemos abandonado, que no olvidado, durante el último mes. En cambio, las últimas dos semanas han sido de poca actividad. Alejado de la tecnología, como cada verano las he aprovechado para leer libros, esas cosas con pastas y hojas numeradas que inundan nuestras casas como objeto decorativo. No me las voy a dar de cultureta, nada más lejos de la realidad. Es la época estival la que concentra el 90 % de mis escasas lecturas anuales, tristemente. Claro, si no consideramos como lecturas los libros de texto y demás apuntes para preparar las clases, los periódicos, el Jueves, la Rolling Stone, los 50 blogs a los que estoy suscrito y la factura del teléfono, agua, gas, electricidad que con detalle analizo en su debido momento.

He aquí algunas impresiones personales de estas obras con ánimo de que este post se convierta en una emulación de una charla del Café Gijón al estilo Umbral:

1.- "Las venas abiertas de América Latina" Eduardo Galeano. 1971. Editorial Siglo XXI.
36 años después de ser escrita mantiene su vigencia y es como los expertos denominan la Biblia de todo antiimperialista. "Se estudia historia como se visita un museo; y esa colección de momias es una estafa. Nos mienten el pasado como nos mienten el presente: enmascaran la realidad. Se obliga al oprimido a que haga suya una memoria fabricada por el opresor, ajena disecada, estéril. Así que resignará a vivir una vida que no es la suya como si fuera la única posible".

2.- "La Otra Historia (de los Mayas al informe de la Comisión de la Verdad)". Filóchofo. 1991.
El Forges guatemalteco (censurado desde 2004 y amenazado de muerte) hace un ácido repaso a la historia de su país. "Los que lo lean corren el riesgo de adquirir conciencia social y de atentar contra las políticas neoliberales..."

3.- "¿Por quién doblan las campanas?". Ernest Hemingway. 1940. Ed. Planeta.
Pensaba, antes de leerlo, que contaría la tragedia de la Guerra Civil Española desde la perspectiva de uno de los bandos. Y así lo hace, pero no de manera partidista, sino que relata atrocidades que algunos de ellos también cometen. Me encantaron los personajes: sus matices y contradicciones. "Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra. ; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por tí." John Donne "Meditación XVII" de Devotions Upon Emergent Occasions. 1624.

4.- "La Familia de Pascual Duarte". Camilo José Cela. 1942. Ed. Seix Barral.
Mi madre dice que lo pasó mal leyendo tanta tragedia. Yo me he partido el culo. Creo que es de todos el que mejor escrito está.

5.- "El extranjero". Albert Camus. 1942. Diario El País.
Por momentos me asustaba al sentirme plenamente identificado con el protagonista.

6.- "El libro de los abrazos". Eduardo Galeano. 1989. Ed. Siglo XXI.
Pequeñas historias para la reflexión. "Profesión de fe. Sí, sí, por lastimado y jodido que uno esté, siempre puede uno encontrar contemporáneos en cualquier lugar del tiempo y compatriotas en cualquier lugar del mundo. Y cada vez que eso ocurre, y mientras eso dura, uno tiene la suerte de sentir que es algo en la infinita soledad del universo: algo más que una ridícula mota de polvo, algo más que un fugaz momentito."

7.- El libro más apasionante, que estoy terminando en estos momentos, es "Guatemala. El silencio del Gallo". Carlos Santos. 2007. Ed. Debate. Lo es porque la crueldad de la mayor tragedia colectiva de América Latina, tragedia ignorada internacionalmente, se ve plasmada en una historia real, en este caso de un cura gallego que hace una labor impresionante desde su llegada como misionero en 1961.

jueves, 4 de enero de 2007

Fontserè

Tenía 20 años cuando comenzó la Guerra Civil, fue uno de los fundadores del Sindicato de Dibujantes Profesionales de Barcelona y combatió en la Batalla del Ebro alistado en las Brigadas Internacionales.

Ramón de España lo define como "Cartelista republicano, pintor, escenógrafo (con Dalí y Cantinflas), dibujante de cómics ocasional, profesional del exilio (Francia, México, Estados Unidos), hombre libre de esos que ya no quedan y, desde 1973, adscrito al exilio interior en Porqueres".

La mayor parte de sus trabajos fueron relizados para CNT, POUM y UGT. Además escribió algunos libros, entre ellos sus memorias ("Un exiliat de tercera"), ilustró libros, hizo publicidad, y diseñó vestidos, además de practicar la fotografía como documento social. (20 minutos)

Hoy Carles Fontserè ha muerto en Girona y aunque no nos haya sido muy familiar su nombre hasta la fecha, su obra seguro que todos la conocemos.



Fuente: Sociedad Benéfica de Historiadores Aficionados y Creadores
Y aquí, un artículo suyo

miércoles, 16 de agosto de 2006

¡Menos Franco y más pan blanco! *

Me reboto, y eso que soy un tío templao pero a veces me entran ansias de mandar a más de uno a tomar por donde amargan los pepinos.

Esta introducción en el lenguaje popular (quizás algo mestizado), que se utiliza en la Mancha, eterna tierra de paso, durante mucho tiempo olvidada y apenas conocida por el resto de las Españas, no se debe a otra cosa que a la indignación que me producen algunos comentarios que ahora detallaré. Hay quien dice, y son bastantes y muy buenos en la propaganda, que la triste Guerra Civil y el posterior régimen de Franco fueron parte de la enquistada lucha entre el estado imperialista y las naciones sin estado dentro del mismo, que la sangrienta represión fue fundamentalmente en éstas y se llega a veces al delirio insinuando que en Castilla somos todos unos borregos nacional-católicos. No discuto que existiera esta componente (de ahí viene el Una que precedía al Grande y Libre) y la consiguiente represión en regiones como Cataluña, por ejemplo; y que tenía el agravante de querer eliminar las culturas y con ello las lenguas no oficiales para el Movimiento.

Hablo de Cataluña porque allí fue donde charlando con un italiano se sorprendía de que la población de la llanura delimitada por las sierras de Alcaraz, Sierra Morena, Montes de Toledo y Serranía de Cuenca, por ejemplo, que es donde hemos nacido los que aquí manchamos la libreta, hubieran sido castigadas tras la contienda y resistido durante y después de ella, al igual que otras zonas sin lengua propia, sin nacionalismo, sin riqueza. Demasiado tiempo oyendo el egocentrismo de algunos.




Mapa de la España del maquis que puede ilustrarnos (UCE)


Lo mejor es que un señor más documentado que yo nos lo explique. Para ello dejo un fragmento de un interesante artículo de Pedro Oliver Olmo, doctor en Historia por la Universidad del País Vasco.

“Hasta que Franco venció del todo, hasta que puso el broche dictatorial a la guerra sangrienta que había provocado el golpe militar del 18 de julio de 1936, casi la totalidad de los territorios de las cinco provincias que ahora integran la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha permaneció del lado de la legalidad republicana. El balance no podía ser bueno, y no sólo porque el 1º de abril de 1939 Castilla-La Mancha fuera ya, desde unos días antes, una tierra militarmente derrotada. Lo peor de aquello era que llovía sobre mojado. Las tragedias de la guerra civil y el derrumbe del proyecto reformista republicano se unían a una larga y desdichada historia de abandonos administrativos, retrasos económicos, desigualdades sociales y caciquismos políticos.

La región castellano-manchega era entonces una amplísima zona agrícola y ganadera bastante deprimida que, en el difícil contexto de una “economía de guerra”, había tenido que cumplir importantes funciones de retaguardia mientras vivía con cierto apasionamiento y no demasiada eficacia productiva la experiencia revolucionaria de las colectividades campesinas. Con todo, y pese a la notoria maldad de la guerra, lo peor estaba aún por llegar...” (leer todo el texto)

(Extraído de "El Franquismo en Castilla-La Mancha" - Autor: Pedro Oliver Olmo)

* frase gritada (por supuesto con mucho cuidado de no ser pillado) en las calles de Valdepeñas en los años de posguerra, exigiendo en la época del racionamiento de la comida un pan que no diera cagalera (mi abuela dixit)

PD: Prometo no cambiar más de nick. Han sido éstas unas semanas de indefinición existencial y búsqueda de mi identidad (cibernética).