Algunos lectores de este blog (no deja de sorprenderme que existan y persistan) ya sabrán que el año pasado se me presentó la oportunidad de viajar a Guatemala, concretamente a conocer de primera mano la realidad del maravilloso (adjetivo cursi pero insustituible) pueblo de
Santiago Atitlán, en el departamente de Sololá. Participé al igual que otros 200
jóvenes en un programa de sensibilización y formación en cooperación internacional impulsado por el
Instituto de la Juventud de Castilla-La Mancha y la
Fundación Castellano-Manchega de Cooperación. En mi caso bajo el paraguas y de la mano de
EMIS (Educación por un Mundo Igualitario y Sostenible). Como de bien nacidos es ser agradecidos (pese a que me sacaron mediante forces y cesárea del útero de mi madre), a todas estas instituciones:
gracias.
En las
crónicas de aquellas vivencias quedó más o menos reflejado lo que todos los sentidos que supimos activar recogieron, aunque se hizo corto, demasiado corto como para conocer aquella realidad. También desde entonces algunos habrán advertido las
continuas referencias que se han venido produciendo en este blog sobre lo que ha sucedido en el país centroamericano. Otros, los más cercanos, habrán sufrido probablemente el bombardeo a base de continuas referencias que en este año he hecho en multitud de conversaciones.
Ahorita, 12 meses después, se nos ha presentado una nueva oportunidad que, independientemente de cómo se desarrolle, agradeceremos siempre enormemente a quienes la hacen posible. Desde primeros de julio hasta finales de septiembre dormiremos, comeremos, recorreremos, observaremos, escucharemos, oleremos otro mundo realmente distinto. Cuando estéis leyendo estas líneas estaré probablemente sobrevolando el Atlántico (si no sumergido en él).
Lo que uno aporte (cada vez lo tengo más claro) no es probablemente lo más importante. Será la huella que quede en el viajero y la capacidad de transimitir a la vuelta esas emociones, injusticias y maravillas de la cultura, de las personas y de la Naturaleza lo que podrá hacer reflexionar y actuar en consecuencia a uno mismo y a otros cuantos desde el llamado
Primer Mundo. Es más, la varita mágica para hacer desaparecer la
(extrema, inaceptable, brutal, aberrante, sideral, conflictiva, creciente, gigantesca, indigna, injusta, lesiva, inhumana, ilustrativa, insostenible, excluyente, interesada, dogmática…pero por lo visto insuficiente) desigualdad del Mundo la tenemos aquí, en el Norte, aunque nos cuesta horrores ir a buscarla y hacer uso de ella; aunque nos interese creer que no existe.
Tres de los
mandamientos del cooperante (aunque ni de lejos me puedo considerar uno) son
evitar el norte-centrismo en los análisis y en la conducta, comprender a la cultura local y reconocer que cooperar es aprender. Por eso, para terminar con esta entrada le he pedido a los amigos
Black Wizard y
Chris de Ciudad de Guatemala que sean ellos quienes opinen aquí libremente sobre lo que ellos consideran que se espera allí de la gente con voluntad de cambio en los países del
rico norte. Les dejo con ellos:
"Vos venis con tus euros a mitigar el hambre, aqui no solo hay hambre, aqui hay guerra, aqui hay sangre, aqui las calles todavia se quejan de alguna vez cuando tus ancestros vinieron a masacrar y a saquear nuestras tierras.... pidieron perdon? no lo creo. Hoy venis con coperación no sere yo, no sera el, no sera nadie que te diga que no, si tenes voluntad veni y ayuda, este país navega en el hambre, vive en la ignorancia y se pierde en la desesperación. Si venis con coperación asegurate que esta llegue a quien la necesita, pues mucha gente de clase alta en este país vive de ONGS y fundaciones que aparentan ser coperación y realmente es el modus vivendi de sus lujosas vidas. Si venis con coperación date a la tarea de ver que detras de la infantil sonrisa del necesitado encontraras la recompensa mas pura que este país te puede dar, que si confias en el gobierno vas cagado por que esos son los primeros en robar, veni ayuda, veni copera, date cuenta que 500 años de invasion española tienen secuelas milenarias, veni y se testigo de lo que paises como el tuyo llaman "subdesarrollados" veni y se testigo que aqui aunque estemos entre la mierda sabemos compartir, sabemos aun ante esta obscuridad sonreir, veni y se parte de este mundo que entre su carencia aun asi lucha por ser felíz. Si venis con coperación dale veni y dala a manos llenas, partite el alma con nosotros para un país mejor, dale sos bienvenido a este mundo donde lo que faltan son manos para alimentar al hambriento. Si venis con coperación, asegurate de no ser titere del sistema, aqui la coperación a veces essinonimo de voluntad politica, no caigas en el engaño y se parte del cambio, veni y ayudanos, al fin y al cabo españoles y americanos resultamos ser hermanos."
Black Wizard
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La cooperación internacional en Guatemala me parece una gran ayuda para el desarrollo del país. Cuando comenzó a venir la ayuda ofrecida de Europa y otros países, a mediados de los noventas, se crearon muchas instituciones planificadoras y ejecutantes de toda clase de proyectos, desde sistemas de riego, saneamiento de desagües y sobre todo, a colaborar con la investigación social, inyectando fondos y enviando especialistas.
Con los años, la opinión pública, sobre todo de derecha, comenzó a condenar a la cooperación europea, por enfocarse en temas sociales y de desarrollo para las comunidades, de allí la famosa frase “dejen de inmiscuirse en los asuntos internos de nuestro país” razonamiento que yo considero falso, pues sus centros de estudio, “think tanks” y catedráticos invitados, todos vienen de la cooperación internacional también, en este caso básicamente de Estados Unidos.
Yo estoy de acuerdo con que siga viniendo cooperación, quisiera que fuera mucho más efectiva y eficiente, conocí de varios proyectos en Santiago Atitlán, como el Hospitalito, con doctores estadounidenses y por toda la campiña se observa ayuda italiana, española, alemana, de la Unión Europea en sí, de los coreanos, taiwanesas y japoneses.
En cuanto a las críticas del robo a la soberanía, la falta de sensibilidad de algunos coordinadores de proyectos y a los fines ulteriores de esta cooperación (como la norteamericana y la cubana) pienso que deben sobre todo ser muy cuidadosos y lograr una sensibilidad sobre lo que buscan hacer acá y lo que quieren dejar para el futuro.
Tristes ejemplos se dan en Panabaj, en el mismo Santiago y acá en Ciudad de Guatemala, de gente afectada por desastres naturales que se han acostumbrado a recibir ayuda gratuita, la cooperación debería ayudar a la sociedad civil, a los órganos fiscalizadores de ésta para mantener una presión sobre la ejecución de proyectos en las municipalidades, gobernaciones y superiores instituciones gubernamentales.
Necesitamos levantar al país y muchos aducen que eso nunca se logrará si no se nos deja a nuestras propias fuerzas resolver las distintas problemáticas, simplemente yo creo que la cooperación, al igual que el acontecer nacional, debe evolucionar, de un primer momento de ayuda masiva a el recorte y desilusión ante la falta de acciones guatemaltecas concretas para el cambio de las cosas (caudillismo local, paralización de reformas legales, desviación o malversación de fondos) y ser más proactivos, reconocer sus límites y sobre todo dejar una huella de amistad y compromiso en estas tierras.
Reconstruir el tejido social, ayudar en la productividad rural, regalar carreteras, puentes y becas suena muy bien.
El proteccionismo arancelario de Estados Unidos y las medidas que se están tomando en el tema en la Unión Europea, sobre la lucha por el precio de importación de la penca de banano, el desastre que ha resultado ser para la mayoría el TLC con Estados Unidos y el probable esquilme que se nos viene también con el Acuerdo de Asociación CA-UE dejan pensando que en realidad la cooperación es una farsa, que esos grandes acuerdos comerciales de regulación comercial nos harán más pobres acá, hagamos lo que hagamos.
El acuerdo de asociación, la cooperación europea debería estar dirigido a una masiva ayuda hacia Centroamérica, yo personalmente soy eurófilo pues el abrazo del águila gringa no nos ha traído nada bueno, pero Europa parece traicionar sus valores fundamentales en los que basaron su unión, relegándonos para siempre a depender de la famosa cooperación.
Espero no se de y que esta misma ayuda sirva para lavarnos la cara y salir adelante como región.
Gracias por leer.
Cristián Guerra (Tokoloshe Chapin)